Crítica: CARDENIO

19/9/16

Por Arturo LeBranca

Por primera vez en Buenos Aires se presenta la obra Cardenio en el Teatro 25 de Mayo. Una pieza del siglo XVII perdida y atribuida a John Fletcher y William Shakespeare, inspirada en el episodio de uno de los personajes del Quijote.

El incendio del teatro londinense The Globe en 1613 ocasionó que la obra se consumiera en cenizas durante dos semanas. Pero en 1653, el registro de un ejemplar aparece como única evidencia que Fletcher y Shakespeare habían inspirado su relato a partir de la obra de Miguel de Cervantes Saavedra. En 1727, un editor de Shakespeare presenta una obra titulada La Doble Falsedad donde aparece uno de los manuscritos con el protagónico de Cardenio. La obra fue basada en las anotaciones de un apuntador de William Shakespeare.

Bajo este marco histórico, la obra trae las desventuras de Cardenio (Felipe Colombo) y los enredos amorosos de su amigo Fernando (Talo Silveyra). Cardenio, enamorado de Luscinda (Ariadna Asturzzi), es traicionado por su amigo Fernando quien pretende casarse con ella por el rechazo amoroso de Dorotea (Mercedes Lambré). Los padres de estos jóvenes y algunos simpáticos personajes crean un mundo tragicómico.

El mayor hallazgo de la versión local es la adaptación y dirección de Patricio Orozco. Los actores caminan el escenario invitando al público a ser parte de esta historia. El humor es el vehículo más auténtico que utiliza Orozco para despertar la vida naif de estos personajes. El aporte de Héctor Romero en la dirección musical recrea una apoyatura interesante. El sonido de las guitarras transporta a raíces flamencas y puramente románticas.

El encanto que provoca Orozco es volver contemporáneo ese mundo con licencias coloquiales en los diálogos. El vestuario a cargo de Mini Zuccheri no impacta por su confección sino por el carácter concluyente que da a la historia. La escenografía resuelta por Rosa Cohen acerca a las raíces del teatro tradicional.

Arturo Bonín irrumpe en escena como un presentador un poco despistado que narra las elipsis de la historia. Además, oficia como padre de Fernando que delega todo en Pedro (Agustín Maradei), su hijo mayor. Talo Silveyra y Felipe Colombo componen personajes caricaturescos representados con plena inocencia. Ariadna Asturzzi divierte en la exageración de su Luscinda. Mercedes Lambré demuestra una dulce capacidad vocal desde la sutileza del fraseo, sin intenciones de impresionar por su caudal.

Las interpretaciones de Ernesto Larresse, como el padre codicioso de Luscinda, y Pablo Mariuzzi, como el amigo ebrio de Fernando, conquistan al público de inmediato. La simpatía de ambos ocasiona que sean los personajes secundarios más agradables en escena.

El programa de la obra menciona una duración de 70 minutos que no es correcta dado que se extiende hacia casi dos horas. La obra podría mantener su atención si se ajustara a este tiempo.

Patricio Orozco trae una puesta actual que encanta por el desparpajo de sus personajes, y el tono melodramático por el que navega la historia. La obra tiene programada una temporada hasta el último fin de semana de noviembre. Es una gran posibilidad para los espectadores que desconocen la obra de Shakespeare como para sus seguidores.

7 de 10


Cardenio
Sábados y domingos 20:00 – Teatro 25 de Mayo
Av. Triunvirato 4444 | CABA | Buenos Aires
Entradas: $150 (general) – $100 (jubilados sólo día domingo)

Ficha técnica
Adaptación y dirección: Patricio Orozco
Dirección musical: Héctor Romero
Realización de escenografía: Rosa Cohen
Vestuario: Mini Zuccheri
Producción: Manuel Burak
Fotografía: Tadeo Jones

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