Crítica: LOS MILAGROS

6/10/16

Por Arturo LeBranca

Los vínculos entre madre e hija son explorados desde antaño. La temática puede repetirse, pero siempre lo más importante, es qué y cómo se cuenta. Una relación que nace para amedrentarse con el paso de los años y poder construir desde el amor y el odio una vía indestructible.

Agostina Luz López es una joven directora que explora desde su historia los vínculos filiales. Antes fue “La laguna” donde evocó la figura de un padre. Esta vez, piensa sobre el lugar de las madres en Los milagros.

Martina (Martina Juncadella) convive con su madre (Carla Fonseca) y su abuela (Alicia Labraga). El trío femenino viene a representar escenas de una vida donde todas mutan y transcienden sus propias frustraciones. Una retrospectiva desde la joven hija/nieta permite ver un espejo entre ellas. Martina querrá escapar pero una amiga (Laila Maltz) vendrá a poseer la atención para digitar la vida de esta familia de mujeres.

La relación madre-hija ahonda entre los paralelismo físicos y emocionales de forma inherente. Martina no puede escapar, es la herencia de esa evolución femenina entre su abuela y su madre. Las tres están unidas por la exageración, el dramatismo y la exasperación con su propia madre. López crea un vínculo cíclico en plena evolución.
La telenovela como directriz en la vida de ellas condensa una psiquis hacia el origen de un melodrama familiar. López decide tomar una famosa telenovela mexicana como La Usurpadora y crear una parodia para ser vista en el televisor. El uso de la música y la imitación al hablar exponen el secreto de sus protagonistas: crear vidas alternativas como medios de vida.

La casa cuenta con tres espacios definidos: una cocina, el dormitorio de Martina y el living con el televisor. Funcionan como medios de relación donde la niña interactúa y reflexiona acerca de estas inquietudes que atormentan su realidad. La escenografía e iluminación representan la cabeza de Martina como un laboratorio extremo.

La aparición de una amiga de Martina modifica el rumbo de la obra. Laila Maltz aparece para tomar la atención completa de la obra. Maltz conquista al público con frescura, trae diversión y desestructura el triángulo familiar. Su evolución toma un protagonismo sorpresivo donde asume un lugar en esa familia. Es un agente externo impulsivo que busca progresar nuevos órdenes.

López crea una realidad donde sus actrices son el método catártico para contar sus pensamientos. Sus personajes salen a pasear por escenas donde exploran otras maneras de conectarse con el mundo. Todas buscan salir, cortar esos hilos que enmarañan sus vidas y dejar atrás un pasado. De todas formas, es inevitable que esa historia las acompañe y sea hereditaria.

7 de 10


Los Milagros
Martes y miércoles 21:00 | El Cultural San Martín
Sarmiento 1551 | CABA | Buenos Aires
Entradas $110

Ficha técnica:
Elenco: Martina Juncadella, Carla Fonseca, Alicia Labraga, Dora Mils y Laila Maltz
Escenografía: Mariana Tirantte
Vestuario: Sofía Berakha
Iluminación: Jorge Ferro
Aportes coreográficos: Eugenia Estévez
Fotografía: Luis Sens
Videos (colaboración artística y montaje): Joaquín Aras
Vestuario y arte: Denise Groesman
Cámara y fotografía: Luis Sens
Sonido: Andrés Polonsky
Asistencia de dirección y producción: Natali Aboud
Texto y dirección: Agostina Luz López

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