Crítica: LA SUERTE DE LA FEA

26/10/16

Por Arturo LeBranca

La condición de qué es lindo o feo viene de tiempos memorables. Es una construcción evolutiva (o involutiva) que refleja una mirada subjetiva sobre conceptos estéticos. Esta condición fue implantada para catalogar, y de esta forma, condicionar la vida de muchas personas. Ser “lindos” es mucho mejor que ser feos. Tenemos un mejor escalafón, somos reconocidos, admirados, y por demagogia, podemos ser reconocidos como “mejores que otros”.

El feo asume una marginación de modo azaroso. Debemos vivir “del otro lado”, en un lugar sombrío, relegados de cualquier situación que pudiera dar una sensación de plenitud. Los feos nos comparamos todo el tiempo, vemos en el otro lo que nos hace falta para “llegar a ser mejores”. Un solo desperfecto nos puede convertir en seres resentidos.

La suerte de la fea nos cuenta la historia de una señorita que toca la viola y siente que es fea porque su madre siempre se lo dijo de niña. De manera introspectiva, compite con su rival, una concertista de violín que tiene elegancia y sensualidad, y un destaque más importante, por el simple hecho de saberse “linda” para los demás.

Nuestra fea construye un relato histórico donde sobrevuelan cuestionamientos sociales e ideológicos que sucumben en la actualidad. Logra polarizar dos mundos antagónicos donde la suerte es diferente para todos. Ella se siente fea pero sabe que es más talentosa. Su existencialismo se mide por logros que no pudo cumplir porque siempre hubo alguien que supo ser “linda”. El deseo de los hombres jamás posó en ella, pero en cambio, sabía que podía complacerlos de la misma manera.

Mauricio Kartun eleva una crítica sociocultural que enmascara en la idiosincrasia de una orquesta femenina. Nos demuestra la complejidad de un mundo escondido y en penumbras que un ser puede vivir. Impone a nuestra fea, de alguna manera, la transformación de ese enfado hacia una construcción artística.

Paula Ransenberg acorta el espacio de la sala y recluye al personaje hacia una porción que oficia de balcón. El monólogo es recitado desde ese lugar como si fuera su propia cabeza. Un espacio reducido donde quita todos sus demonios y reflexiona sobre su pobre suerte. La música –presencia importantísima en todo el relato- es en vivo y representada por Fede Berthet en plena oscuridad. Luciana Dulitzky despliega un talento visceral para componer una fea de mirada fuerte, voz aprehensiva y plasticidad corporal.

La suerte de la fea tiene una mirada catártica que provee una gran reflexión. La vulnerabilidad de una mujer frente a un entorno que la ubica en un lugar menor, pero con la certeza que desde esa profundidad puede devorarse el mundo.

8 de 10


La suerte de la fea
Domingos 17:00 | Timbre 4
Boedo 640 | CABA | Buenos Aires
Entradas $180

Ficha técnica
Dramaturgia: Mauricio Kartun
Actúan: Luciana Dulitzky
Música en vivo: Federico Berthet
Vestuario y diseño de escenografía: Alejandro Mateo
Peinados: Granado
Diseño de luces: Fernanda Balcells
Realización de escenografía: Los Escudero
Realización de vestuario: Lucina Tropini
Fotografía: Alejandro Ojeda
Diseño gráfico: Zkysky
Asistencia de dirección: Marcelo De León
Prensa: Marisol Cambre
Dirección: Paula Ransenberg

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