Crítica: COMUNIDAD

14/11/16

Por Arturo LeBranca

Comunidad es una historia inspirada en el cuento de Franz Kafka con el mismo nombre. Seis hombres parados en línea uno al lado del otro. No hablan, miran un punto fijo. Las miradas se cruzan y empiezan a reconocerse en ese espacio que es de todos.

Estos personajes representan una sociedad: cuando habla uno, hablan todos. Dicen sin decir, no hay contenido en la palabra, son ideas pocos claras que terminan por desaparecer. Luego de un episodio de carcajadas, uno es expulsado de la línea. Su deseo es volver a pertenecer pero esa comunidad no quiere.

El momento de la exclusión trae situaciones que evidencian un quiebre sin retorno. El excluido siente el rechazo y el resto, por misericordia, lo vuelve a aceptar. Ellos son un bloque donde él no podrá pertenecer más.

Carolina Adamovsky construye una historia sin diálogos. Piensa en una nueva forma de comunicación donde no importa la lengua sino el lenguaje. Las acciones, los gestos y el uso del cuerpo son formas que hacen fluir el relato.

Francisco Civit y Javier Rodríguez Cano tienen un amplio abanico a la hora del juego físico que propone la obra. Sus criaturas despiertan matices en los estados emocionales que atraviesan, lo que refleja una versatilidad actoral.
Una historia sencilla llevada a los límites expresivos es lo que convierte a Comunidad en una propuesta interesante por ver.

8 de 10


Comunidad
Viernes 21:00 | ElKafka Espacio Teatral
Lambaré 866 | CABA | Buenos Aires
Entradas $200

Ficha técnica:
Dramaturgia y dirección: Carolina Adamovsky
Actúan: Fabián Bril – Francisco Civit – Martin Otero – Javier Rodríguez Cano – Julián Vilar – Alejandro Zingman
Diseño de vestuario: Cecilia Zuvialde
Diseño de luces: Gonzalo Córdova
Fotografía: Milos Deretich
Diseño gráfico: Gabriela Del Riego – Daniel Roldán
Asistencia de dirección: Iván Stilman
Producción ejecutiva: Gabo Baigorria

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