VICTORIA HLADILO: “Me gusta contar historias”

16/11/16

Dramaturga, directora y actriz, esta observadora aguda de la conducta humana y los grupos sociales, compartió sus vivencias acerca de sus últimas creaciones teatrales.


Entrevista: Paola Jarast

¿Cómo explicás el fenómeno de La Sala Roja?

En un punto creo que hay algo inexplicable que tiene que ver con lo que se tiene que dar. No sé si hay una explicación racional cuando algo funciona o no funciona. Si tuviese que pensar en una razón por la cual creo que La Sala Roja funcionó bien, sería porque es un material que genera una fuerte identificación con uno o varios de los personajes. El espectador se ríe de ellos, y al mismo tiempo, de sí mismo. Por otro lado, es una comedia con mucho humor. Y creo que la gente tiene ganas de pasarla bien. La Sala Roja ofrece esa posibilidad.

Tengo entendido que La Sala Roja nace de tus propias vivencias en el jardín de infantes.

Sí, si bien no me pasó exactamente lo que ocurre en la obra, cuando empecé a llevar a mis hijos al jardín, comencé a detenerme en una observación. Había algo de los adultos en el mundo de los niños que me parecía muy divertido, del encuentro entre el adulto vestido de traje y preparado para ir a trabajar puesto en el contexto de tener que cantar una canción infantil. Me daba risa cuando lo observaba. Por otro lado, cuando tuve a mis hijos, apareció una fuerte necesidad de que tuvieran lo mejor. En pos de que tu hijo tenga lo mejor, muchas veces te ves defendiendo cuestiones ridículas; pero en el momento, se te va la vida en eso.

Como la mamá de La Sala Roja que reparte CDs de alimentación naturista…

Claro. Pareciera que quiere que todos se alimenten sanamente, pero en el fondo lo que quiere es que su hijo se alimente sanamente. Los seres humanos, en la mayoría de los casos, limitamos ese impulso que tenemos. Limitamos ese discurso porque somos seres sociales y estamos acostumbrados a socializar. Lo que me pregunto en La Sala Roja es qué pasa si atravesás ese límite. Los personajes de La Sala Roja dejan de comportarse como nosotros cuando estamos socializando.

La Sala Roja fue vendida a Panamá y Río de Janeiro, ¿correcto?

Sí, en Panamá ya se hizo. Ahora se está por estrenar en Río. No tengo idea de la fecha exacta porque no soy parte de la producción.

La culpa de nada refleja una realidad social y de pareja más amarga y cruda que la de la salita del jardín…

El disparador de La culpa de nada tiene que ver con una observación que hice durante mucho tiempo, y que me generó mucha indignación. El lugar que le es dado y permitido al hombre en un mismo grupo es distinto e injusto del que se le otorga a la mujer. Esa imagen decidí ponerla en juego en el desarrollo de esta obra de teatro, donde aparecen otros condimentos que tienen que ver con la imagen de una mujer que tiene un bebé, cuyo marido se abre. Ella queda un poco sola durante el puerperio. Naturalmente, la obra me llevó a profundizar en el machismo, el maltrato. El trato machista hacia las mujeres en la obra se juega en una cotidianeidad donde es aceptado como si fuese normal. En La culpa de nada, lo pongo de relieve porque lo hago mucho más extremo.

En La culpa de nada se repite parte del elenco de La Sala Roja. ¿El elenco conforma una compañía teatral o se trata de actores a quienes volviste a convocar?

La Sala Roja está haciendo funciones desde hace 4 años. Nos hicimos amigos. Es un grupo muy lindo con el que todos los fines de semanas tenemos muchas ganas de encontrarnos a trabajar. Cuando empecé a armar La culpa de nada, me dieron ganas de compartirlo con ellos. Cuando encuentro alguien que es valioso para laburar, me gusta seguir trabajando con él. La culpa de nada es oscura y tiene otro tono, pero el asunto que toca- el momento de la vida en el que armás una pareja y tenés hijos- está emparentado. En ese momento se arma un lugar que está socialmente pedido. Me parecía interesante traer ciertos actores de La Sala Roja para reforzar esta idea. Las obras son primas, son parte de un mismo momento de mi escritura.

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¿Te encontrás trabajando en algún otro proyecto?

Hay una tercera obra que para mí será parte de esto. Quiero terminar de escribirla. Pero cuando uno empieza a escribir, no sabe si va a terminar en un texto o una obra de teatro. Ahora tengo ganas de hacer un proyecto de escritura más compartido con los actores de La Sala Roja que no están en la otra obra, de ir escribiendo a partir de improvisaciones con los actores; un proceso de creación colectiva.

¿Cómo te sentís en el triple rol de actriz, directora y dramaturga?

No me resulta sencillo. Como todo proceso, tiene sus crisis. En La Sala Roja, supe desde un comienzo que quería hacer el personaje de Sandra. En La culpa de nada, no. Sandra es una controladora, es quien va poniendo orden en las cuestiones de la reunión escolar. Desde ese lugar, dirigir era sencillo. En La culpa de nada, La Tana no es una controladora. Se ríe de todo, no tiene control de nada. En ese sentido, el costo era mucho mayor; tenía que entrar en el personaje de La Tana y poder observar lo que estaba sucediendo. Para mí, el personaje de La Tana reivindica la posibilidad de la mujer de gozar del propio cuerpo sin que eso sea juzgado y señalado con el dedo por los demás. Me divierte y me da placer, lo cual creo que en el teatro es muy importante. Lo que me gusta fuertemente el mundo de la ficción. Me gusta contar historias.

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k9qvyja¿Un libro?
El clásico Demian (1919), de Hermann Hesse.

¿Dentro de qué película quisieras vivir?
Manhattan (1979) de Woody Allen.

¿Un político argentino?
Raúl Alfonsín (a pesar de la imperdonable obediencia debida)

¿Un director extranjero?
De cine. John Cassavetes.

Una película es…
Hacer una película es un acto de valentía.

¿Un dibujo animado de la infancia?
Una peli,  Mary Poppins (Robert Stevenson, 1964).

¿Qué celebridad te gustaría ser por un día?
Ninguna.

¿Un miedo?
El fracaso.

Si se detiene el tiempo por 2 horas, y solo vos estás en movimiento, el resto, congelado… ¿qué hacés?
Correría por el medio de las avenidas, observando a cada persona.

¿La mejor serie de todos los tiempos?
Seinfeld (NBC, 1989-1998).

Hasta el momento… ¿cuál es la película del año?
La que más me gustó hasta ahora: Los 8 más odiados, de Tarantino.

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¿Cine o teatro?
¡Ambos!

¿A quién te gustaría interpretar?
A Tita Merello.

¿Una META?
Seguir trabajando en aquello que me moviliza.

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