Crítica: THE OA

Por Fer Casals

¿La sexta temporada de Game Of Thrones? ¿La tercera de Black Mirror? ¿O las nuevas The Night of, Westworld y Stranger Things? ¿Cual será la mejor serie de año? No lo sé. Si sé cual es la peor.

El objetivo primordial de esta crítica es averiguar como describir esta cosa. La premisa de por sí parece la descripción de un sketch-parodia de SNL, tal es así que imagino que The OA ni siquiera sirva para eso.

Queda claro que los co-creadores Brit Marling y Zal Batmanglij son fans de Lost (que sigue dando de comer a mucha gente) y lo incorporaron a la ensalada New Age, espiritual y otras sandeces que es The OA y se lo vendieron a Netflix. Chapeau.

Netflix, recordemos, tiene 80 millones de suscriptores que paga un promedio de 10 dólares mensuales, lo cual se traduce en una ganancia anual de 6.800 millones de dólares. Así se entiende porqué gastaron unos “centavos” en esto.

Spoilers a continuación, que en este caso pueden salvarlo de perder ocho horas de su vida.

Angeles. Malditos ángeles. De eso trata The OA, el ángel original. Pero sin la retórica pasada de moda de “Touched by an angel” (1994-2003) y “Highway to heaven” (1984-1989) aquí es 2016, por ende encontraremos un personaje trans, para estar acorde a los tiempos que corren.

Advertencia. El gran clímax dramático de la serie involucra una serie de movimientos hechos por los personajes que desafían cuanto puede soportarse la vergüenza ajena.

The OA desafía la descripción. Hablar de la serie es robarle su único valor: la extravagancia de la propuesta.

Intentemos. La joven llamada Prairie (Brit Marling) desapareció hace siete años pero se la descubre saltando de un puente. Ella sobrevive, regresa con sus padres en Michigan, y luego comienza a murmurar sobre “la OA”. Ah, Prairie era ciega, pero ahora puede ver.

No hablará de esos siete años con nadie más que con un pequeño grupo de adolescentes (y una maestra), a quienes les relata su historia de vida en primera persona. A la hora transcurrida del primer episodio, se corta abruptamente a los títulos de presentación de la serie y luego se salta de 2016 en Michigan a 1987 en Rusia.

Así, la serie va deambulando su ridícula historia entre la educación de Prairie, primero en Rusia, como la hija de oligarcas, y luego en los Estados Unidos como la hija adoptiva de una pareja sin hijos que la encontró en un ático.

Añadir al combo, las experiencias cercanas a la muerte como una fuente de poder (?) y múltiples planos de existencia (o dimensiones) donde la desabrida protagonista mantiene diálogos incomprensibles con una anciana. Porque hay que mantener el misterio para que la gente siga viendo.

Siendo positivos. Todas las mejores cualidades de The OA no pueden ocultar la suspensión de la incredulidad que la serie demanda.

¿Dónde estuvo Prairie en sus siete años desaparecida? Fue secuestrada por un hombre que la mantiene en una jaula de cristal en su sótano, junto con otras personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte. Tratando de establecer contacto con “el otro lado”.

La idea de que lo único que la humanidad necesita para desbloquear otras dimensiones es la danza interpretativa requiere mucha, muchísima más fundamentación. Algo que The OA no está dispuesta a darnos. Además hacía el vergonzoso final se juega con la ambigüedad acerca de la realidad de TODO lo visto. Un insulto al espectador.

Cuando el realismo y el misticismo convergen en los últimos 20 minutos del episodio final, todo es absolutamente absurdo y dado el contexto (una masacre en una escuela secundaria) además de mal gusto.

La existencia de esta serie sirve como prueba de que la televisión está más que dispuesta a tomar grandes riesgos, y eso es una muy buena noticia. Lamentablemente en el caso de The OA la idea debío quedar en el papel.

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4 comentarios

  1. Anónimo

    Su Comentario *asco de critica , seguro el que la escribio no logro entender la serie debido a su bajo coeficiente intelectual 🙁

  2. Anónimo

    Su Comentario *

  3. Anónimo

    Creo que no es para cualquiera, es que involucra muchos temas para comprenderla! A mi me pareció de lo mejor que he visto!! Y sí, logra lo que muchas series no: mantener intrigado al espectador en la espera de otro y otro capítulo…

  4. Anónimo

    Una puta mierda de crítica, diría yo.

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