TRUMPISMO: LAS PELÍCULAS QUE LO ADVIRTIERON

17/1/17

Por Fer Casals

En tres días Donald J. Trump será jurado oficialmente como el 45to. Presidente de los Estados Unidos.
“¿Cómo pudo suceder?” Ésta es la pregunta que la mayoría de los norteamericanos se hace (Hillary Clinton logró casi 3 millones de votos más que el empresario) mientras observa a la celebridad clase B convertirse en el hombre más poderoso de la tierra al ritmo de su peleas en Twitter.

Pero se puede argumentar que el fenómeno Trump no es nada nuevo, tampoco sus tácticas políticas, en la era de las redes sociales como motor del pensamiento global, actitudes como el alardeo, la agresión gratuita y las ideologías que caben en 140 caracteres son moneda común. Lo cual siembra el terreno ideal para que un demagogo como Trump ascienda. De hecho este ascenso “sorpresivo” es algo que viene formándose por años y que ahora encontró a su recipiente perfecto.

Tal vez sea un error, pero a menudo buscamos respuestas en las películas para preguntas sobre quiénes somos como sociedad, de alguna manera para validar acciones o corregir errores. Hollywood, la máquina del entretenimiento global, ha sabido contar todas las maneras de ver el mundo posibles, para bien o para mal, desde las dos veredas y en algunos casos, como si se tratase de ciencia ficción, prever lo que vendría como un cautionary tale o simplemente como ejercicio artístico. Veamos:


A Face In The Crowd (Elia Kazan, 1957)

La más obvia de las comparaciones, Andy Griffith interpreta a un ambicioso fanático que gana fama como columnista de radio y TV que luego se convierte en entrenador de medios para los candidatos presidenciales. Así y todo resulta un nene de pecho contra la campaña que llevó adelante Trump.

El Ciudadano (Orson Welles, 1941)

Sólo hay que ver la escena en la que Kane se postula a gobernador, para entenderlo todo. Un sermón vacío de todo contenido al que sólo le faltan globos como decoración.

Desde el Jardín (Hal Ashby, 1979)

Una sátira brillante de la política en la que un idiota (el gran Peter Sellers) que desconoce todo excepto la televisión con la que está obsesionado, es confundido por la clase alta de la política como un sabio y asciende sin proponerselo a la presidencia.

Batman: El caballero de la noche asciende (Chistopher Nolan, 2012)

“Los opresores te han mantenido abajo con los mitos de la oportunidad, nosotros se lo devolvemos a ustedes …el pueblo” No, no es un discurso de Trump, es el discurso del villano Bane.

Bulworth (Warren Beatty, 1989)

Otra sátira política con una gran premisa, Warren Beatty es un diputado, que al borde de una crisis nerviosa se convierte en un verdadero fenómeno mediático al extrañamente hablar con la verdad. Profética, sus apariciones en los medios de comunicación lo hacen ganar la elección de forma aplastante. El final de la película es el que muchos le desean a Trump.

Bob Roberts (Tim Robbins, 1992)

Tim Robbins se luce en esta película acerca de un político demagogo que canturrea canciones sobre los valores americanos tradicionales en sus actos. Se sabe, likeability en política lo es todo.

Idiocracy (Mike Judge, 2006)

La infantilidad egocéntrica, puede ser algo de temer en un político, pero ¿que hacemos con la omnipresente ignorancia? Mike Judge sabe de idiotas (Beavis & Butt-Head) y nos presenta un futuro gobernado por un presidente superestrella del porno que dispara ametralladoras durante sus discursos. En algo se equivocó Judge, todo esto sucede dentro de 500 años.

BONUS TRACK: Green Day “American Idiot”

Los punkitos también lo advirtieron en 2004 en una canción pegadiza para consumo masivo. 

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