Crítica: MUJERES PERFECTAS

1/2/17

Por Arturo LeBranca

Una terraza es el refugio ideal para que un grupo de mujeres dialoguen sobre las fatalidades amorosas, y esos lugares de perfección que siempre creyeron debían cumplir. Harán una transición para descubrir la fortaleza que llevan dentro para caer y volver a levantarse. El universo femenino que construyen apela a identificar reacciones comunes en una intimidad de humor y música.

En su fiesta de divorcio, Maribel (Julia Zenko) es la anfitriona de la noche. Allí se reunirán Luciana (Natalia Cocciufo), Paloma (Lucila Gandolfo), Luli (Victoria Onetto) y Rosa María (Candela Vetrano). Las cinco mujeres sufren por amor, en distintas situaciones. Una es la amante de su jefe, otra está divorciada con hijos por una infidelidad, una guarda una coraza ante un gran amor y, la última, sufre por un hombre al que viajó a buscar. Todas guardan una tristeza, una desilusión que atormenta sus vidas hasta crear un drama catártico que provoca un descubrimiento personal.

Manuel González Gil es el encargado de amalgamar a cinco artistas para contar las desventuras de sus corazones rotos. La historia está conectada con grandes canciones de rock nacional adaptadas por Martín Bianchedi, quien realiza la dirección musical de la obra. El género es un elemento justo para contar esta historia. Reluce la visceralidad, las emociones y la tenacidad de la búsqueda de saber quiénes son. La versión de ‘Crimen’ honra la obra de Gustavo Cerati.

Las actuaciones de Julia Zenko y Natalia Cocciufo subyugan al espectador. La sonoridad de sus voces arremete con la exquisitez de dos actrices que saben lo que hacen. Zenko transita el escenario con soltura, mientras que Cocciufo construye una criatura neurótica con grandes momentos de verborragia.

El resto de las actrices cumplen con su rol. Lucila Gandolfo tiene una fuerza vocal que asombra. La correntina que interpreta Candela Vetrano desconcierta en su tono, pero cualquier fisura está sopesada por su histrionismo en la comedia. El personaje de Victoria Onetto es justo para ella, aunque su perfomance vocal sea dudosa, compone una mujer con un transfondo emocional interesante.

Mujeres perfectas trae estereotipos femeninos que recaen en la desilusión amorosa, en situaciones cotidianas de amigas, en prejuicios o humillaciones autoimpuestas. La lectura está entre líneas, y eso enriquece mucho más la obra. Las mujeres hablan, lloran, ríen y disfrutan durante esa agonía donde buscan una salvación. Pero es ahí donde ellas transmutan, porque no necesitan un amor, un hombre, una familia, hijos, o un gran trabajo; necesitan de ellas mismas, de su empatía. Necesitan su propio acto de amor.

9 de 1o


Mujeres Perfectas
Jueves y viernes 21:00, sábado 20:30 y 22:45, domingos 20:30 | Teatro Apolo
Av. Corrientes 1372 | CABA | Buenos Aires
Entradas $450

Ficha técnica:
Actúan: Natalia Cociuffo – Lucila Gandolfo – Victoria Onetto – Candela Vetrano – Julia Zenko
Dirección: Manuel González Gil
Libro: Manuel González Gil – Alberto Alejandro
Dirección musical y arreglos: Martín Bianchedi
Coreografías: Rubén Cuello
Dirección de coros y preparadora vocal: Ana Carfi
Diseño de iluminación: Juan Ignacio Adriano – Manuel González Gil
Diseño multimedia: Matías Canony
Diseño de vestuario: Pepe Uría
Diseño escenografía: Jaime Nin Uría
Asistente de dirección: Juan Gabriel Yacar
Asistente de vestuario: Facundo Regina – Camina Castro
Asistente de escena: María Alejandra Zoulalian
Asistente de producción: Luz Rodríguez Urquiza
Músico programador y masterización: Rodrigo Caro
Operador de sonido: Claudio Noguez
Operador de luces: Alejo Fanego
Realización escenográfica: Gustavo Di Sarro
Realización vestuario: Patricia Terán
Realización zapatos: Moreno Calzado
Fotografía: Gabriel Machado para MCM
Peinado y maquillaje fotos: Alberto Moccia
Diseño gráfico: Lía Parsons
Prensa y comunicación: SMW
Producción ejecutiva: Suky Martínez y Asoc.
Producción general: PEP Producciones

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