Crítica: SHEAR MADNESS, demenciales risas

25/3/17

Por Valeria Massimino

Una comedia divertida, en donde cualquiera puede ser el culpable de un asesinato y donde el espectador es cómplice.

En New York City, y a sala llena, en Off Broadway, brilla una comedia desopilante. En el mes de Marzo tuvimos el agrado de ver esta obra que durante dos horas, llena de risas el teatro, y el público es parte y cómplice de lo que ve.

Esta historia sucede en una peluquería unisex. Empleados divertidos que reciben a peculiares clientes. Repentinamente sucederá un asesinato y todos parecerán ser culpables. Las sonrisas en las caras del público no se borra durante dos horas.

Shear Madness es un éxito en Boston, New York y Washington, desde hace más de 30 años. Siendo la comedia americana favorita.

Shear Madness estrenó en Boston en el Charles Playhouse Stage II en enero de 1980. En 1987 lo hizo en Washington y finalmente llegó a New York en 2015. Adaptado de una obra de teatro de Alemania en 1963 por Paul Pörtner. Y dirigida por Bruce Jordan, quien creó este espectáculo de improvisación con Marilyn Abrams

Parece ser que mucho del guión, en ocasiones, es improvisado por los actores, y eso le da un toque mágico a cada encuentro. Diálogos sólidos, inteligentes, y también momentos con música invaden la obra. Sumado a gags tras gags, que termina en inevitables risas y dentro de una peluquería con tonos retro (un viaje en el tiempo) y reluciente actualidad.

Los actores se lucen durante las dos horas. Con excelentes y desopilantes actuaciones. Cada uno de ellos tiene su momento para lucirse. Kate Middleton, como Bárbara DeMarco, una empleada coqueta de la peluquería. Jonathan Randell Silver, como Mike Thomas, cliente e investigador. Jordan Ahnquist como Tony Whitcomb, un empleado gracioso, y verborrágico, que por momentos se lleva todas las miradas.

También Gil Brady (Creepy Pierce Brosnan), en el papel de Eddie Lawrence, encaja bien con el personaje más misterioso y que genera sospechas por parte de la audiencia. Patrick Noonan como Nick O´Brien, un audaz investigador que resolverá el crimen, y Lisa McMillan, como la elegante, millonaria, y políticamente incorrecta Mrs. Shubert.

Shear Madness es verborragia incansable de los seis personajes, que, mientras dialogan, cuentan historias, anécdotas y también juegan con referencias de la actualidad, sumamente divertidas. Cada función tendrá algo distinto. Y la improvisación es un plus en una obra de estas características. Todas las noches la obra puede tener un final distinto, depende de los espectadores.

El público ovaciona a los actores que no se detienen ni en el receso de 10 minutos. Adrenalina, locura, gran uso del espacio, con una escenografía que te traslada a esa peluquería Neoyorkina en pleno Manhattan.

El guión es sólido, la elección de los actores también, por eso sigue funcionando, siendo una comedia con todos los elementos para ser un éxito.

Fue traducida a otros idiomas y estrenada en otros países (Francia, Corea, Grecia, y Polonia). Seguramente en un futuro no muy lejano la veremos adaptada en nuestro país.



Shear Madness: Crazy laughs.

By Valeria Massimino

A funny comedy, where anyone can be the culprit of a murder and where the spectator is complicit.

In Off Broadway, and to a full room, shines a hilarious comedy. In March we had the pleasure to see this play that for two hours, fullfil of laughter the theater, and the audience is part and accomplice of everything you see.

This story happens in a unisex hair saloon. Fun employees who welcome quirky customers. Suddenly a murder will happen and all of them will appear to be guilty. The smiles on the faces of the audience are not erased for two hours.

Shear Madness has been a hit in Boston, New York and Washington for more than 30 years. Being called the “favorite American comedy”.

Shear Madness debuted in Boston at the Charles Playhouse Stage II in January of 1980. In 1987 was performed in Washington and finally arrived in New York in 2015. Adapted from a German play of 1963 by Paul Pörtner. And directed by Bruce Jordan, who created this improvisation show with Marilyn Abrams.

It seems that a lot of the script, sometimes, is improvised by the actors, and that gives a magic touch to each show. Solid dialogues, intelligent, and also moments with music invade the play. Added to gags after gags, ending in inevitable laughter inside a hair saloon with retro tones (a blast from the past) and topics of recent news.

The actors give everything for two hours. With excellent and hilarious performances. Each of them has their moment to shine. Kate Middleton, as Barbara DeMarco, a flirty employee of the hairdresser. Jonathan Randell Silver, as Mike Thomas, client and researcher. Jordan Ahnquist as Tony Whitcomb, a funny, and chatty, employee who at times seems to be the protagonist.

Also Gil Brady (Creepy Pierce Brosnan), in the role of Eddie Lawrence, fits well with the most mysterious and suspicious character for the audience. Patrick Noonan as Nick O’Brien, a daring police man who will solve the crime, and Lisa McMillan, as the elegant, millionaire, and politically incorrect Mrs. Shubert.

Shear Madness is tireless verbiage of the six characters, who, while they talk, tell stories, anecdotes and also play with references of today news, and is extremely funny. Each show will have something different to offer. And improvisation is a plus in a play of these characteristics. Every night the play can have a different ending, it depends on the audience.

The audience give the actors a standing ovation at the end. Adrenaline, madness, great use of space, with a scenery that takes you to that hair saloon in Manhattan.

The script is solid, the choice of actors too, so is a comedy with all the elements to be a success.

It was translated into other languages and released in other countries (France, Korea, Greece, and Poland). Surely in a not very distant future we will see it adapted in our country.


http://shearmadness.com/

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