Crítica: TH1RTEEN R3ASONS WHY

16/4/17

Por Valeria Massimino

O sea… ¿todo lo que sale en Netflix debe gustarnos? ¿En estos tiempos es lo único que vemos? ¿Tenemos que hacernos fans de una serie si o si?

Sobre la tan aclamada serie 13 reasons why, la historia sobre un grupo de adolescentes, tratando de encontrarse a si mismos. Y donde muestran los típicos conflictos que se sufren en esa conflictiva etapa. Hay que sobrevivir en una sociedad cruel.

Clay Jensen, un estudiante de secundaria algo tímido, vuelve a casa desde la escuela y encuentra un paquete anónimo en la entrada de su casa. Al abrirlo, descubre que se trata de una caja de zapatos con 13 cintas de cassette grabadas por ambos lados, por la fallecida Hannah Baker, su compañera de clase que recientemente se suicidó. Las cintas fueron enviadas inicialmente a un compañero de clase con las instrucciones para pasar de un estudiante a otro, en el estilo de una carta en cadena. En las cintas, Hannah le explica a trece personas (y a los millones de espectadores) las razones que la llevaron a quitarse la vida.

Si vamos a analizar los 13 episodios, lo primero que podría decirse es ¿Por qué estirar tanto la historia? Muchas películas se vieron de esta temática. Pero bueno, ahora estamos analizando una serie con esa temática que no fue película (pero que pronto lo será)

Hay capítulos que no suman, que incluso, aburren, es como ver una telenovela, pero dirán que probablemente sea para conocer en profundidad a los personajes, además es un tema delicado que afecta a la sociedad (desde siempre), pero en los últimos tiempos, con la tecnología, incluso, se hizo más evidente el acoso, el bullying… Y las noticias reales de estos casos no dejan de verse en los medios. Siendo un llamado de atención para los padres y las escuelas.

El libro fue un best seller, escrito por Jay Asher, publicado en 2007. No hace tanto hincapié en los personajes secundarios como la serie. De igual manera los que amaron el libro aman la serie justamente por este motivo.

Tal vez los adultos no conectan tanto con los millennials de la serie, con su mundo, su manera de ser, de hablar, su poco compromiso y falta de motivación por todo. Las generaciones van cambiando. Ya no es la generación X, que realmente era distinta. Hay que adaptarse al nuevo mundo, con sus nuevas personas y reglas.

En la serie los personajes son todos desagradables, incluso los protagonistas, ¿la serie fue guiada por un psicólogo? (pienso) Todas las actuaciones son correctas, son buenas, algunas más que otras, y logran empatía en los adolescentes, los que están perdidos, y los que no.

Los intentos de los padres de saber todo sobre los hijos, mostrando como están “encima” de ellos, les preguntan todo, incluso los castigan, pero no logran saber qué sienten realmente por dentro. No pueden conocer a sus propios hijos. Nunca nada está bajo control. Puede pasarle a cualquier familia.

Hannah, interpretado por la australiana Katherine Langford. Y Clay, por Dylan Minnette, elegidos entre cientos de actores, fueron los que se quedaron con los protagónicos, y es la historia que el espectador más desea que se resuelva. Pero se nota como la dilatan adrede. Hay vacíos obvios, y eso logra, o que te canses de la serie, o que quieras ver más porque creés, que tal vez, el guión dará un giro inesperado, pero eso no sucederá. Mientras, pasan cosas que poco interesan ¿Acaso la serie nos quiere preparar para algo increible o terrible?

Si bien es una historia fuerte, todo se sabe hacia que lugar apunta desde el episodio uno. Si hay suspenso porque por momentos lo que sucede, la gran tragedia, no se habla. La respuesta siempre está en oír las 13 cintas, pero tardan en hacerlo, parecen que no tienen ansiedad para saber que pasó. Todo va lento ¿Sería así en la vida real?

13 reasons why, está muy bien filmada con un montaje perfecto, que te lleva y trae por las historias de cada chico, antes y después del suicidio de Hannah. En esos flashbacks también se muestra a una escuela que no quiere hacerse cargo de lo sucedido. Porque siempre hay que buscar un culpable, cuando son muchos.

Adolescentes malos, ricos, pobres, están todos los estereotipos en la serie: Las porristas, la chica ebria, los gays, el golpeador, el débil, el culto e interesante, la chica dark, la chica poeta y depresiva, el raro que saca fotos (siempre el fotógrafo es el raro), el deportista cool, el apuesto, el latino pobre llamado “Tony”, el consejero del colegio que quiere ser amigo de los chicos, las hierbas para fumar, los padres que viven en una burbuja, los padres que lloran por los hijos… Así es la vida…

El mundo de 13 reasons why está teñido de depresión, y muestra el vacío que sienten los adolescentes, y el fantasma del suicidio que merodea por las mentes de los jóvenes, como fantasía o como algo que no se descarta ante algunas situaciones. Porque todo lo que se vive en esa etapa parece ser crucial.

La protagonista deja las cintas para que todos se sientan culpables, para generar conciencia, solo para explicar porqué lo hizo. Pero no le deja nada a los padres, ni una palabra. Y son ellos quien la encuentran muerta.

Hannah, de 17 años se suicida cortándose las venas en una tina de baño. Esa es la escena más shockeante de la serie, ya que muestra con detalle como lo hace… (y lo que todos esperan que muestre la serie, aunque sea en el último capítulo)

No serán 13 razones para ver la serie o no. Quizá tendrían que haber sido 8 razones… Tal vez uno esperaba algo más, pero tal vez el mensaje es lo único importante. Está en Netflix y de seguro será devorada por los fieles usuarios.

7 de 10


Trivia

Selena Gomez iba a interpretar a Hannah, pero finalmente se quedó en su rol de productora.

Universal Estudios compró los derechos cinematográficos de la novela el 8 de febrero de 2011.

©Revista Meta - 2016

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