Crítica: PERDIDOS EN PARÍS

15/5/17

Por Rocio Florencia Duarte

Dominique Abel y Fiona Gordon nos presentan “Perdidos en Paris”, una película que como suelen decir los slogans, te hará descostillarte de la risa.

Fiona, una bibliotecaria de Canadá, llega a Paris tras la carta desesperada de su tía Martha que es amenazada de ser internada en una residencia de ancianos. Fiona viaja para ayudarla, pero al llegar no solo pierde su equipaje sino que descubre que Martha ha desaparecido. Así comienza la cadena de desastres que le harán cruzarse con Dom, un egoísta y presumido que le amargara la vida.

A pesar de que su trama es bastante simple, es una película que divierte, llena de gags, encuentros, desencuentros y un montaje muy tradicional en la comedia donde el cuerpo es lo más importante creando el humor físico y el dialogo es casi nulo.

La película tiene excelentes movimientos de cámara y planos generales, y sin lugar a duda se destaca por los colores que utiliza, algo que llama la atención desde que vemos el afiche de la película. Los colores amarillo, rojo, verdes vibrantes, resaltan constantemente remarcando este mundo cómico.

La elección de los actores es lo mejor del film, y todos aprovechan este tipo de comedia para poder dar todo, porque todo está permitido, y así sacan su talento actoral. Incluso hacen un despliegue de excelentes coreografías, y es para el agrado de los argentinos, ya que muestran un romántico momento al ritmo del tango.  Recomendada para divertirse y pasar un buen momento en familia o con amigos.


Acerca del autor /


Deje su comentario

Su mail no será publicado, los campos obligatorios se marcan con *