Crítica: EL GRAN GOLPE

22/5/17

Por Leandro Rampoldi

El gran golpe (Marauders, 2016), la película dirigida por el realizador estadounidense Steve Miller, comienza con el asalto a un banco. Si bien contiene toda la parafernalia tantas veces vista como armas de gran calibre, máscaras y tecnología de punta, el arranque del film es prometedor. Tan prometedor como su tráiler, su póster y su reparto, sin embargo, todo se queda en eso. Sólo en una gran promesa.

La película derrocha la imagen, los diálogos y el ritmo de una serie de televisión al estilo de CSI, Criminal Minds o Law & Order. En este último caso, el film y la serie no sólo comparten la estética, sino que también a su protagonista. Christopher Meloni, actor que supo interpretar por 12 años al detective Elliot Stabler, realiza en El gran golpe un papel similar, casi idéntico. Más de lo mismo.

Las tomas, las secuencias y los planos, además de la música, los sonidos y los silencios, remiten en cada momento a un show televisivo noventoso. Es como si la película fuera el resultado fallido de un piloto que nunca salió al aire y que, de algún modo extraño, se estiró hasta las dos horas de duración para que coincidiera comercialmente con un producto cinematográfico.

Por otro lado, El gran golpe no aporta ningún nuevo condimento a la clásica historia de asalto de bancos. Después de los primeros cinco minutos, luego del robo, la trama se desordena en mil artistas diferentes – ajustes de cuentas, venganzas y revanchas, las cuales complican el hilo principal y lo vuelven, innecesariamente, confuso y aburrido.
Steve Miller nunca encuentra el modo ni el camino para contar todo el entramado de la historia y, además, desde el aspecto técnico, el realizador abusa del recurso de la cámara de lenta. Tampoco logra desarrollar los personajes y desaprovecha un ¿as de espada? como Bruce Willis.

Además de Christopher Meloni y de Dave Bautista, en menor medida, Bruce Willis en uno de los actores que más aparecen y encabezan el tráiler y póster de la película. Sin embargo, el actor ícono del cine de acción participa, como mucho, en diez minutos. Su presencia se distribuye en varias partes, seguramente, para aparentar una mayor intervención dentro del film. Bruce fue otro de los elementos desaprovechados en El gran golpe, una película que sin dudas no será recordada.

2 de 10


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