Crítica: BOLLYWOOD

8/7/16

Por Arturo LeBranca
Fotos: Alejandro Jandry

José María Muscari vuelve al circuito off con los brazos arremangados para desafiar al teatro comercial. Ninguna decisión es tomada al azar. Es cuestión de afinar la vista, el oído y rastrear cuáles son las estelas que el creador deja por los aires.

Mantiene el humor irónico, una clásica acidez con elementos grotescos satisfechos de insólita verborragia. Su voz está repartida entre actores, bailarines y performances que conforman una gran familia.

Tal vez uno se pregunte reiteradas veces ¿no será mucho?, la respuesta es un rotundo no. El mundo Muscari no ostenta, no refriega una escenografía pero sí un lucimiento hindú desde el vestuario. Lo importante no está en lo que vemos sino en lo que escuchamos decir entre todos los artistas. Oímos barbaridades, vulgaridades pero también verdades.

¿Qué sería de toda esa verborragia sino las podemos oír? El origen está en la industria sin estrellas. En la India, la producción artística es superior a cualquier otro país. Ellos crean contenidos pero sin caras visibles que involucren lo tan amado: la fama. No buscan estelaridad porque sólo la tiene la industria. No hay nombre propio. No hay apellido. Solo hay Bollywood.

Se traza un paralelismo entre lo que es la India, su idiosincrasia, su población, sus intereses, su naturaleza, con nosotros, los argentinos. ¿Qué podemos tener en común? José María nos obliga a pensar.

Si bien la tormenta de talento es numerable, logra destacarse de una manera singular la actriz Bianca Vilouta Rando. Pequeña, de pelo corto, se convierte en un ser gruñón, intolerante y de una gracia maravillosa. Hay que aclarar que ninguno tiene más protagónico que otro, están nivelados en porciones exactas; pero ella cautiva y regala varias carcajadas al público. Sabe destacarse porque capitaliza su talento, un mérito entre tanta fauna artística.

El recorrido de la obra habla sobre el esfuerzo que tiene una persona en considerarse artista. Hay una evolución interna, una explosión e implosión de arte, una mirada del mundo, una necesidad de decir, de ser un canal de expresión. Toda esa odisea existencial, muchas veces, se ve denostada por el hambre de fama. Aparecen los hijos de, los mediáticos, lo efímero, lo episódico e inmediato. ¿Cómo se pelea contra eso?

Los presentadores de este Bollywood argentino vienen a traer más que respuestas, algo que todos construimos con la vida: experiencia. Mariela Asensio y Emiliano Figueredo son los timoneros de esta obra que empodera el circuito under como cuna de arte, de verdad, un estilo de vida. La vida se construye con trabajo y siendo quien uno quiere ser.

Lo insólito del mundo Muscari es que uno entra sin pagar pero se va obligado a poner un precio por lo que acaba de ver. El espectáculo no defrauda porque tiene algo más que espectacularidad visual, supera ampliamente esa barrera con el circuito comercial porque tiene algo invaluable: contenido. Se sostiene lisa y llanamente por esta razón. El uso y abuso de la vida de sus artistas expuestas con verdad.

Bollywood gusta o no gusta, no hay término medio, por eso es difícil puntuar como también ver cuántos billetes salen del bolsillo. Muscari convierte la frivolidad de nuestros famosos en algo divertido, en una experiencia sensorial donde quizás hiera susceptibilidades; no está ahí para polvorear obsecuencia, está para entretener, encantar y hacer pensar en los famosos que vemos encerrados en la caja boba. Los artistas se construyen de otra forma. Tal vez, Muscari no tenga la respuesta exacta pero sí una variable. La fama no es condición, solo es una resplandor que se deshace como azúcar en el agua.


Bollywood, una industria sin estrellas
Viernes y sábados 22:00, domingos 20:00 | Nuevo Espacio IFT
Boulogne Sur Mer 549 | CABA | Buenos Aires
Entrada a la gorra

Ficha técnica:
Actúan: Mariela Asensio – Emiliano Figueredo – Johan Alexander Alvarado – Mauro Martinak – Daiana Bellendier – Nacho Mena – Agustina Beluchi – Mateo Misael – Cami Berman – Benjamín Morelli – Joel Castañeda – Jonatan Nugnes – Sasha Lis Cerrini – Ale Ordoñez – Walter Collia – Santiago Paciullo – Cecilia de Paoli – Aldana Pascual – Desireé Du Val – Amarú Patrono – Morena Esperón – Josefina Pittelli – Manuel Etchebarne – Constanza Raffaeta – Nico Figueroa – Andrés Reyes – Ayelén Ford – Gisela Rietti – María Forte – Andy Rinaldi – Miranda Ghirimoldi – César Riveros – Lara González – Pili Rubí – Angy Jaume – Julián Siliberto –Ronad Jenki – Belu Spenser – Estebán Lamaque – Mariana Szuchmacher – Fernando Liao – Colo Vargas – Facundo López – Jesi Videla – Ignacio López Diez – Bianca Vilouta Rando – Bianca Loponte
Dramaturgia y dirección: José María Muscari
Coreografía: Magui Bravi
Asistente de dirección: Paola Luttini
Diseño de vestuario: Gustavo Alderete, para La Polilla Vestuario
Diseño de luces: Gisela Marchetti
Diseño de video: Cande Serra
Ambientación: Paz Robinson
Selección musical: Guillermo Salvador
Fotos: Fuentes2Fernández
Diseño gráfico: Lucila Gejtman
Prensa: Agencia AB – Alejandra Benevento
Operador de luces y sonido: Fernando Martín Sanz
Stage manager: Giuliana Betta
Asistente de coreografía: Victoria Broggi
Realización de vestuario: Natalia González – Rodrigo Lico Lorente – Laura Martínez – Guillermo Corujo – Florencia Tonel
Producción ejecutiva: Roni Isola – enrique Jauregui
Dirección de producción: Maxu Bartfeld

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