Crítica: “Un lugar entre sus bestias”


7/8/17


Por Guadalupe Farina


Los devenires de una historia de amor… ¿O de desamor? Ese es el argumento de Un lugar entre sus bestias, la pieza teatral con dramaturgia y dirección de Ana Clara Schauffele que se reestrenó este sábado en Patio de Actores. Pero vale ahondar en esa definición. Si algo abunda en el teatro, el cine y la literatura de todos los tiempos son, justamente, los relatos sobre romances. Los hay de todo tipo: felices, infelices, enfermos, breves, eternos. En este caso, la pareja que interpretan Guido Silvestein y Sofía Vilaro no pudo sobrevivir a una ruptura que, por lo que los personajes nos dicen, estaba anunciada desde el comienzo de la relación. Y la ruptura es el lugar desde donde parte el relato.

Lo interesante y particular de la propuesta de Schauffele es que elige contar el “cuento” desde lo posdramático. Es decir, siguiendo la tradición de una parte del teatro contemporáneo, en Un lugar entre sus bestias no hay acción sino relato, y los actores se convierten en soportes de discurso. Es su misión reconstruir lo que pasa desde la palabra. Por eso la obra se constituye a partir de monólogos de los dos protagonistas, que van entretejiendo el pasado del noviazgo, la convivencia, las múltiples peleas hasta llegar al final definitivo.

En ese juego monologal, en el que los personajes interactúan entre sí en muy contadas ocasiones, se acentúan dos puntos de vista bien disímiles: el de ella y el de él. La alternancia de ambas voces evita que se genere identificación por uno u otro, de modo que el espectador podrá tomar partido por quien mejor le parezca, sin estar condicionado por el texto. Más posmodernidad.

En cuanto al espacio escénico, la directora recurre a una escenografía del orden de lo conceptual, compuesta de cubos y redes, a tono con el tinte posmoderno del texto. Quizá una mayor interacción con las redes, metáfora del encierro afectivo en que se encuentran los personajes, podría hacer aún más rica esa metáfora espacial.

Un lugar entre sus bestias es la historia del inconformismo, del callar lo que nos molesta del otro hasta que estalla. Ninguno de los dos personajes puede explicar por qué seguía con el otro, por qué apostaban a una relación que, tenían en claro, no estaba predestinada a un futuro. En definitiva, amores líquidos, diría Zygmunt Bauman.


Un lugar entre sus bestias se presenta los sábados a las 22 hs. en Patio de Actores (Lerma 568 – CABA).

Ficha técnica:
Dramaturgia y dirección: Ana Clara Schauffele
Actúan: Guido Silvestein y Sofía Vilaro


 

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