Crítica: THE PARISIAN WOMAN


29/1/18


Por Valeria Massimino

*Scroll down for english version


Una fría tarde de diciembre asistimos a la función de la nueva obra del creador de House of Cards,  Beau Willimon y protagonizada (en su debut en Broadway) por Uma Thurman de larga trayectoria cinematográfica: The Parisian Woman, en el bellísimo Hudson Theatre en plena calle 44.

La historia -es verdad- podría ser un episodio de House of Cards, y no hay nada de malo al respecto.

The Parisian Woman nos introduce a la vida de Chloe (Thurman) una mujer casada con Tom (Josh Lucas, “Hulk”, “American Psycho”, “Una mente brillante”) un abogado fiscal con ambiciones políticas, con el cual vive comodamente en una hermosa casa (primero de muchos aciertos del rubro escenográfico) y por supuesto, ella tiene un amante, Peter (Marton Csokas, El señor de los anillos, Noé, El sorprendente Hombre Araña 2), un banquero con línea directa al Despacho Oval. Pronto Chloe planerará una estrategia para ayudar a su marido y ascender en el poder. Codicia, corrupción y más actitudes bajas y cínicas sobrevuelan The Parisian Woman.

En la tradición de la mayoría de los dramas políticos los pilares de la obra recaen en personajes profundamente cínicos, y en vueltas de tuercas constantes que buscan sorprender entre el confuso tejido de intriga de palacio. La obra sufre cuando los personajes deben mostrar profundidad, una profundidad que es imposible de construir en una hora y media. Y el exceso de diálogo, aunque sea interesante, puede agotar.

El núcleo emocional de la obra es, como era de esperar, la Chloe de Thurman, que participa en todas las escenas, sin respiro alguno, y cuyo arco se vuelve cada vez más fascinante.

La política estadounidense actual, y Donald Trump en particular, ocupa un lugar destacado que sobrevuela toda la obra: los chistes, los juegos de palabras y los guiños sobre las “fake news”, Twitter, y el cambio de paradigma con respecto a la opinión pública, es mordaz y preciso, siendo lo mejor de la obra, lo que llega al público, los hace pensar, e incluso puede lograr algunas discusiones entre amigos a la salida del teatro, dependiendo si son republicanos o demócratas (La “grieta” de ellos).

La historia atrapa, pese a ser un poco extensa, y las situaciones tardan en resolverse, de igual manera, hay un muy buen manejo del suspenso, que se mantienen los 90 minutos que tiene de duración la pieza teatral.

La escenografía hace dinámica el paso de una escena a otra. Un agregado visual, que además de crear el ambiente necesario, es un bálsamo en una obra con mucho diálogo. Un eficiente respiro para todo lo que hay que procesar.

Todos los actores se lucen en sus roles, pero Uma Thurman, impacta, su presencia escénica te quita un instante la respiración apenas se muestra. También la actriz de carácter Blair Brown  (Space Cowboys, Dogville, Fringe) Jeanette, en el rol perfecto de la madre de la joven Rebeca, Philippa Soo (Moana, Hamilton), es fantástica en su papel, emociona la manera en que se maneja por el escenario, con una perfecta naturalidad. Un lujo verla. Los roles femeninos son los que se destacan. Es una obra de mujeres avasallantes, y ojalá eso también llegue a la realidad.

Una obra que puede adaptarse en otros países, cambiando la realidad política que se vive.

En su debut en Broadway, Thurman lleva la obra sobre sus hombros y logra evitar las odiosas comparaciones con Claire Underwood saliendo airosa, en parte, por lo bien acompañada que está en escena y bajo la dirección de Pam MacKinnon.


By Valeria Massimino

One cold afternoon in December we attended the play of the House of Cards creator  Beau Willimon starring (in his Broadway debut) by Uma Thurman with a long film career: The Parisian Woman, in the beautiful Hudson Theater on 44th Street.

The story – it is true – could be an episode of House of Cards, and there is nothing wrong with that.

The Parisian Woman introduces us to the life of Chloe (Thurman) a woman married to Tom (Josh Lucas, “Hulk”, “American Psycho”, “A beautiful mind”) a fiscal lawyer with political ambitions, with whom he lives comfortably in a beautiful house (first of many amazing scenographic displays) and of course, she has a lover, Peter (Marton Csokas, Lord of the rings, Noah, The Amazing Spiderman 2), a banker with a direct line to the Oval Office. Soon Chloe will plan a strategy to help her husband to rise in power. Greed, corruption and more low cynical attitudes overflow The Parisian Woman.

In the tradition of most political dramas the pillars of the work fall on deeply cynical characters, and in constant plot twists that seek to surprise between the confusing fabric of palace intrigue. The work suffers when the characters must show depth, a depth that is impossible to build in an hour and a half. And the excess of dialogue, although interesting, can exhaust.

The emotional core of the work is, as expected, Thurman’s Clohe, who participates in all the scenes, without any respite, and whose character becomes increasingly fascinating.

The current US policy, and Donald Trump in particular, occupies a prominent place that overlies the whole play: the jokes, the puns and the winks about the “fake news”, Twitter, and the paradigm shift with respect to the public opinion, it is scathing and precise, being the best of the play, what touches the audience, and can even achieve some discussions between friends at the exit of the theater, depending if they are Republicans or Democrats.

The story shines, in spite of being a little extensive, and when the situations are solved, there is a very good handling of the suspense in the 90 minutes of play.

Scenographic dynamic transitions from one scene to another. A visual addition, which creates the necessary environment, is a balm in a play full of dialogue. An efficient respite.

All the actors shine in their roles, but Uma Thurman, impacts, their stage presence takes away your breath just the moment it appears. Also the actress Blair Brown (Space Cowboys, Dogville, Fringe) Jeanette, in the perfect role of the mother of the young Rebecca, Philippa Soo (Moana, Hamilton), is fantastic in her role, thrills the way in which she manages is way through the stage, a natural. A luxury to see it. The female roles are the ones that stand out. It is a work of overwhelming women, and hopefully becomes a reality.

A work that can be adapted in other countries, changing the political reality of each place.

In his Broadway debut, Thurman takes the play on his shoulders and manages to avoid the odious comparisons with Claire Underwood by getting graceful, in part, by how well accompanied she is on stage and under the direction of Pam MacKinnon.



FICHA TECNICA:

Lugar: Hudson Theatre, Nueva York
Intérpretes: Uma Thurman, Josh Lucas, Marton Csokas, Phillipa Soo, Blair Brown
Director: Pam MacKinnon
Dramaturgo: Beau Willimon, inspirado en La Parisienne de Henri Becque
Diseñador: Derek McLane
Diseñador de vestuario: Jane Greenwood
Diseñador de iluminación : Peter Kaczorowski
Diseñador de música y sonido: Broken Chord
Diseñador de proyección: Darrel Maloney
Presentado por Mark Routh, Richard Frankel, Tom Viertel, Steven Baruch, Steve Traxler, Grad / Ragy, Jam Theatricals, Gabrielle Palitz, en asociación con Marvin Rosen, Andy Okoskyn / Ivanna de Benito, Peter y Susan Crampton Davis, Peggy Hill, Terence y Lori Street, Lucille Werlinich, Cecilia Joyce Johnson / Deep End Productions, Thomas Kranz / Robert Shelley, Joe Watson


 

Autor entrada: Revista Meta

1 thought on “Crítica: THE PARISIAN WOMAN

    Clara

    (13 agosto, 2018 -12:57 PM)

    Amo a Uma!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.