Crítica: Gracias y disculpas Will


7/3/18


Por Guadalupe Farina


Romeo y Julieta es una de las tragedias de William Shakespeare que más veces se llevó a la escena, adoptando las más diversas versiones: como lo que es (una tragedia), en clave de clown, adaptada para niños, como un espectáculo de títeres o un show musical, entre muchas otras. Es que, al igual que todas las historias del gran Bardo inglés, el conflicto del que da cuenta es tan universal y atemporal que jamás perderá vigencia y atrae a grandes y a chicos por igual.

Una de las puestas que hoy por hoy se presenta en el Teatro Anfitrión es la del grupo “El cardumen”, dirigido por Gaby Ferrero. La particularidad es que todos los actores, al igual que los protagonistas de la obra original, son adolescentes. Por lo tanto, aunque nos separen siglos de distancia, qué mejor que los jóvenes para comprender y dar cuerpo a ese primer amor apasionado, caprichoso y que no entiende de razones.

Es este último un detalle no menor ya que, muchas veces, parece olvidarse que Julieta no tenía más que 14 años y Romeo, 16. Únicamente así puede entenderse que tan sólo en el transcurso de una noche el joven pase de llorar por su antigua enamorada, Rosalinda, a perder la cabeza por Julieta; o las riñas callejeras entre grupos de adolescentes; o la rebeldía que los lleva a ambos a desafiar a sus padres. En la puesta de Ferrero, todo eso está llevado al primer plano junto con el ardor hormonal típico de la edad.

Otra originalidad de la obra es que no pone en escena la trama tal cual la planteó Shakespeare. En esta versión, un grupo de adolescentes piensa cómo montar Romeo y Julieta. Así, irán transcurriendo distintas situaciones clave del texto original, totalmente adaptadas a la actualidad y con altas dosis de humor.

Los 15 jovencísimos actores que conforman el elenco apelan a todo su histrionismo y a unos pocos elementos de vestuario para interpretar a los distintos personajes. Aunque son sus primeros pasos en la actuación, se vislumbra un gran talento y una enorme capacidad de trabajo grupal, donde cada uno tiene su momento para destacarse.

En definitiva, Gracias y disculpas Will es una interesante experiencia para toda la familia. Los adultos, seguramente, se divertirán; y es una muy buena oportunidad para demostrarles a los más chicos que un texto clásico no necesariamente tiene que ser aburrido ni inalcanzable.


Gracias y disculpas Will se presenta los sábados a las 21 horas en el Teatro Anfitrión (Venezuela 3340 – CABA).

Ficha técnico-artística

Dirección y adaptación: Gaby Ferrero
Elenco: Paloma Acosta, Julia Conlazo, Marco Ferrari, Abril Luca, Pato Mayansky, Flor Oporto, Viole Postolski, Iris Rausch, Simón Ronco, Sophia Sesan, Esteban Smirnoff, Marcos Villarreal, Ernes Villaverde, Lucia Walger y Carmela Zabala
Asistencia de dirección: Osqui Ferrero


 

Autor entrada: Revista Meta

1 thought on “Crítica: Gracias y disculpas Will

    Anónimo

    (9 marzo, 2018 -8:01 PM)

    Su Comennos gusto mucho la obra.tario *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.