Reseña: GUALICHO

30/3/18


Por Ailín Escola


Antes de dar sala ya puede escucharse una voz impresionante que baja alborotada las escaleras. Entramos en la sala del primer piso y la voz con el piano de fondo impacta directamente, como si entrase por los ojos, la piel o la boca. Estoy maravillada, excitada y alucinada.

Debajo de la voz y el piano, perfectos, se esconden letras románticas. Algunos clásicos boleros y otras versiones de amor con pinceladas humorísticas. De esa manera la obra ya está planteada en la primer escena.

La escenografía se divide en tres. Por una parte el piano de cola a la derecha, en el otro extremo una pequeña tarima con un sillón y unos tarros de vidrios, y en el medio una silla, una mesa y objetos diversos, algunos extraños, otros no. Sin embargo, el excelente diseño de luces lo muestra todo entre mágico, tétrico y encantado al mismo tiempo. En principio coloca unas cuantas velas falsas que dan intermitencia a toda la escenografía. Y luego la calidez de las luces generales hacen que nos metamos de lleno en este Gualicho.

La historia, que a priori parece sumergirnos en un musical de algún antigüo burdel, desde la actuación (muy bien marcada por el director) nos conducen a algún lugar embrujado. Luego de una serie de canciones, que, reitero, son de una calidad inmensa (como el caudal del intérprete), llega el descorazonado. Una especie de brujo mezclado con Arlequino, una composición corporal desatacada. No así la proyección de la voz, que si bien es buena, por momentos es muy impostada y sin naturalidad.

Allí comienza la magía y ya no se sabe qué es real y que no. Interactuan y hacen participar al público, llevándolo con facilidad. A su vez desarrollan los trucos y la actuación con buenos tiempos.

Gualicho es una apuesta distinta, que gana. Una propuesta estética con una composición original, que abarca no solo el area teatral.
Con muy buenas actuaciones, excelente diseño de luces y una música para maravillarse. Altamente recomendable.


Gualicho

Funciones: Viernes, 22 h.
Lugar: CC25 de Mayo, sala redonda.
Entrada: $200- Estudiantes y jubilados, $180-.
Duración: 60 min.

Ficha Técnica
Autoría: Emanuel Zaldua
Producción: Emanuel Azar
Elenco: Emanuel Zaldua, Horacio Martín Pallarés, Horacio San Yar.
Escenografía: Dino Balazino
Músicos: Horacio Martín Pallrés
Vestuario: Dino Balanzino
Coreografía: Alfonso Barón
Fotografía: Marzo Denegri
Efectos especiales: Zita Zitart
Diseño Gráfico: Marzo Denegri


Autor entrada: Revista Meta

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