BROADWAY: Reseña de “Waitress The Musical”


1/5/18


Por Ian Gutierrez 
Bway Trip
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El pasado 24 de abril se cumplió el segundo aniversario del estreno de Waitress The Musical en Broadway. La celebración, a sala llena, contó con la presencia de su autora y compositora, Sara Bareilles, torta para todos los presentes y un aplauso de pié para Katharine McPhee (American Idol, Smash), su actual protagonista, y el numeroso elenco que la acompaña todas las noches en el Brooks Atkinson Theatre.

¿Por qué es tan difícil hablar de Waitress?

Waitress llegó a Broadway con lo que a simple vista parece ser una historia pequeña y sencilla. En un formato clásico de teatro musical en dos actos, recorremos 9 meses en la vida de Jenna, la mesera de Joe’s Diner, un café perdido al costado de la ruta en algún lugar al sur de los Estados Unidos. Pero tal cual los pasteles que cocina (Jenna es experta repostera) no hay que dejarse engañar por las apariencias, la cobertura puede parecer “sencilla” pero es en la combinación de sus ingredientes en donde la cosa se vuelve compleja y suculenta.

Waitress, basada en la película del mismo nombre estrenada en 2007, expone en forma muy cruda, la cara no visible del abuso doméstico, sus angustias, la impotencia de una mujer sometida y su lucha diaria por subsistir.

A minutos de comenzar la obra Jenna descubre estar embarazada de su marido golpeador y desde ese punto en adelante, la acompañamos en una montaña rusa emocional explorando y profundizando cada estadío de esta maternidad incómoda y no deseada que terminará cambiando por completo su vida. En el camino habrá romance (por supuesto): Jenna conocerá a su galán (¡su obstetra!) y todo se va a transformar en una colección de sobresaltos, encuentros, complicidad, risas y llanto.


Sara Bareilles


La protagonista está rodeada de personajes entrañables e interesantes que te dejan con ganas de ver musicales enteros con sus historias particulares. Y digo musicales porque en Waitress la música es un elemento orgánico que va mutando, integrándose a la historia como el azúcar, la manteca y la harina de un delicioso pastel. Sara Bareilles logra emocionarnos al punto en que es casi imposible salir del teatro sin tararear los acordes de Opening Up, el tema con el que la obra abre y cierra. Otro himno indiscutible es She Used to Be Mine (la balada desesperada con la que Jenna marca el clímax del show a mitad del segundo acto), imagino a varias generaciones de chicas cantándola en sus clases de canto, karaokes, audiciones y fiestas del colegio.

Waitress es un fenómeno cultural en sí misma, con un público fiel que noche a noche llena la sala, canta sus canciones y vuelve cada vez que cambian a los actores protagonistas (Fueron rotando en el rol de Jenna, la dos veces ganadora del Tony, Jessie Mueller, Betsy Wolfe y la mismísima Sara Bareilles. Mientras que en el rol del Doctor Pomatter desfilaron nombres como Jason Mraz y Chris Diamantopoulos).

Lamentablemente Waitress no cuenta con el reconocimiento masivo que merece debido, en parte, a haber sido eclipsado su estreno por el monstruo imbatible de Hamilton (ambas obras estrenadas en 2014, la segunda arrasando con todos los premios y la prensa de ese año).

Waitress es dulce, comprometida, tiene alma y es una salida ideal para madres e hijas, parejas de enamorados, amantes del género o incautos de esos que vieron luz y entraron. Todos, de igual manera, van a disfrutar de una buena experiencia.

Waitress te invita a morder el pastel, saborearlo, y te deja ir con un gustito placentero en la boca, la panza llena y el corazón contento.

Web: waitressthemusical.com


*On April 24, the second anniversary of the premiere of Waitress The Musical on Broadway was celebrated. The celebration, in a packed room, had the presence of its author and composer, Sara Bareilles, cake for all present and a standing ovation for Katharine McPhee (American Idol, Smash), its current protagonist, and the numerous cast that accompanied her every night at the Brooks Atkinson Theater.

Why is it so difficult to talk about Waitress?

Waitress came to Broadway with what at first glance seems to be a small and simple story. In a classic two-act musical theater format, we spend 9 months in the life of Jenna, the waitress at Joe’s Diner, a coffee lost on the side of the road somewhere in the southern United States. But just like the cakes she cooks (Jenna is an expert pastry) do not be fooled by appearances, the cover may seem “simple” but it is in the combination of its ingredients that the thing becomes complex and succulent.

Waitress, based on the movie of the same name released in 2007, exposes in a very crude, non-visible face of domestic abuse, their anguish, the helplessness of a woman subjected and their daily struggle to survive.

Within minutes of starting the play, Jenna discovers that she is pregnant with her abuser husband and from that point forward, we accompany her on an emotional roller coaster exploring and deepening each stage of this uncomfortable and unwanted maternity that will end up changing her life completely. On the way there will be romance (of course): Jenna will meet her lover (her obstetrician!) And everything will be transformed into a collection of frights, encounters, complicity, laughter and tears.

The protagonist is surrounded by endearing and interesting characters that leave you wanting to see whole musicals with their particular stories. And I say musicals because in Waitress music is an organic element that is mutating, integrating itself into history like sugar, butter and the flour of a delicious cake. Sara Bareilles manages to thrill us to the point where it is almost impossible to leave the theater without humming the chords of Opening Up, the theme with which the work opens and closes. Another undisputed anthem is She Used to Be Mine (the desperate ballad with which Jenna marks the climax of the show in the middle of the second act), I imagine several generations of girls singing it in their singing classes, karaokes, auditions and school parties.

Waitress is a cultural phenomenon in itself, with a faithful audience that night after night fills the room, sings its songs and returns each time they change the protagonists (They were rotating in the role of Jenna, the two-time Tony winner, Jessie Mueller, Betsy Wolfe and Sara Bareilles herself, while in the role of Doctor Pomatter there were names like Jason Mraz and Chris Diamantopoulos).

Unfortunately, Waitress does not have the massive recognition it deserves, partly due to the eclipse of its premiere by the unbeatable monster of Hamilton (both plays released in 2014, the second monopolizing all the awards and the press that year).

Waitress is sweet, committed, has a soul and it is ideal for a night out for mothers and daughters, couples in love, lovers of musicals or those casual theatre-goers. Everyone, in the same way, will enjoy a good experience.

Waitress invites you to bite the cake, taste it, and lets you go with a pleasant flavor in your mouth, a full belly and happy heart.



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