SERIES: Reseña de “Sharp Objects” de HBO

Por Guido Rusconi


Allá por finales de los 90, la cadena norteamericana HBO se erigió, con el estreno de series como Los Soprano y Oz, como uno de los acervos de ficción televisiva de mayor calidad que se pudiera encontrar. Veinte años después, las cosas no han cambiado mucho, ya que la mayor parte del trabajo que realiza con sus series y miniseries parece solamente cosechar elogios de la crítica. Con la ausencia este año de su producto más importante (Game of Thrones), la miniserie Sharp Objects es probablemente el programa de HBO del que más se ha hablado esta temporada.

Sharp Objects consiste en ocho capítulos de entre cincuenta minutos y una hora y tiene la particularidad de terminar su historia en el octavo episodio, una rareza en una era en la que las ficciones televisivas y de plataformas digitales agregan numerosas temporadas innecesarias a sus series, basándose en el éxito que estas tengan.

Esta miniserie basada en la novela homónima de Gillian Flynn (autora de Gone Girl) nos cuenta la historia de Camille Preaker, una periodista que es enviada a Wind Gap, el pueblo donde creció, para investigar la desaparición de dos chicas jóvenes. En un lugar así, en el que toda la población se conoce entre sí, un hecho de estas características es bastante extraño, por lo que será común ver a los habitantes del pueblo actuar de manera errática e increparse mutuamente, dejando salir a la luz los oscuros secretos que toda comunidad pequeña tiene escondidos. Por otro lado, para Camille (interpretada magistralmente por Amy Adams), reencontrarse con su familia y las personas con las que compartió su infancia y adolescencia tampoco será una tarea sencilla, ya que su crianza en Wind Gap dejó secuelas irreversibles tanto en su psiquis como en su cuerpo.

Uno de los aspectos más elogiables de Sharp Objects es que supo condensar su historia y reducirla a ocho capítulos, yendo al grano desde el principio sin ahondar en tramas secundarias que entorpezcan el desarrollo de la historia principal. Si bien algunas interrogantes menores quedan sin contestar (siempre confiando en que el público televidente pueda llenar ciertos blancos que la miniserie deja), no hay casi momentos vacíos de argumento o que puedan considerarse intrascendentes.

Los aspectos positivos, sin embargo, no terminan ahí. La dirección de Jean Marc Valleé (quien en 2017 se destacó tras la cámara en la exitosa Big little lies) es precisa y símil cinematográfica, algo a lo que HBO nos tiene acostumbrados, ya que realiza temporada con menos episodios que las productoras que le compiten para poder destinar mayor atención y presupuesto a cada capítulo en particular. Por otra parte, los fanáticos del rock de los años setenta se sentirán a gusto al escuchar varias canciones de Led Zeppelin que aportan a la historia de Camille desde un punto de vista intra-diegético, dado que la protagonista usa a la banda británica como disparador de recuerdos.

Resulta casi una obviedad a esta altura, pero cabe mencionar que la actuación de Amy Adams es uno de los puntos más fuertes que tiene Sharp Objects. Al tener el personaje de Camille tanta carga emocional y psicológica proveniente de su pasado, Adams no se priva de ninguna de sus aptitudes actorales y ofrece una de las interpretaciones de su carrera. Su impronta se disipa solo en las escenas que comparte con Patricia Clarkson, quien encarna a su madre Adora, personaje con el que tiene una relación más que peculiar.

Sharp Objects es entonces una ficción que exige ser vista con la atención adecuada, ya que su metodología de estar constantemente yendo hacia el pasado (con un uso del montaje realmente destacable) hace que cada detalle pueda ser significativo en el presente de la narración. No es la mejor opción para televidentes demasiado ansiosos que busquen emoción a cada minuto, pero la miniserie no escatima en giros argumentativos que juegan con nuestras expectativas hasta su último minuto de duración, y por eso es que merece una dedicación que sin duda al finalizarla resultará satisfactoria.

Calificación 9 de 10

Autor entrada: Revista Meta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.