“Descuidistas”, policial resignificado

La pieza teatral de Ezequiel Sagasti volvió al escenario con texto y elenco renovado.

Por Cristian A. Dominguez

Una comedia dramática con tinte policial creada y dirigida por el ingenioso artista Ezequiel Sagasti, de quien no se puede negar su perseverancia. Con distinta dramaturgia y diferentes elencos ha tratado que su obra triunfe varias veces. En el 2010 ya la había presentado como una película independiente con Mónica Antonópulos entre sus protagonistas. En 2013 la adaptó y la presentó en Punta del Este con actores locales. Y para setiembre del mismo año la volvió a estrenar en Buenos Aires con un distinto elenco donde se lucia Nicolas Furtado y Valentín Villafañe. Y este 2015 luego de un gran éxito como fue “El club del Chamuyo”, la vuelve a estrenar totalmente renovada en texto, puesta e intérpretes en la sala que ya es como su casa, el Teatro Porteño. El nuevo elenco está formado por conocidos jóvenes actores de la televisión como son Lucas Velasco, Sebastián FranciniCamila MateosLola MoranManuel Ramos.

Sagasti ha logrado mejorar la obra no solo en texto, sino en una puesta más dinámica y con mayor producción. Crea distintos espacios en una misma sala donde se desarrolla la historia. La dramaturgia cuenta con una idea interesante que es mostrarnos como trabajan y se preparan los clásicos descuidistas, esas personas que se aprovechan de la distracción de la gente para obtener lo que no es suyo. Con imaginación delictiva pero sin violencia, ejercen su oficio en cualquier ámbito desde una estación de subte, a un supermercado o la misma calle. Así cinco amigos se adentran en esta habilidosa tarea delictiva con el fin de juntar un millón y medio de pesos.

La trama resulta interesante por mostrar numerosas técnicas del oficio del descuidista, la crítica social y un buen cierre a la reflexión. Con momentos de drama, acertadas partes de humor y muy bien logradas escenas de acción. El grupo actoral se maneja muy bien en la obra donde los personajes masculinos se destacan sobre el escenario. Lucas Velasco como el líder de la banda personifica convincente el papel de un joven sin escrúpulos y egoísta. Sebastian Francini encarna muy bien su personaje desde lo dramático y Manuel Ramos sobresale como el nerd del grupo con buena actitud tanto corporal como cómica en su interpretación histriónica sobre el escenario. Algo que no puedo dejar de destacar es la música en vivo que suma a la puesta por el talentoso guitarrista Matías Gessaga. La obra se presenta los sábados a las 20hs en el teatro Porteño, Avenida Corrientes 1630.

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