Crítica: THE WOLFPACK

28/3/16

Si “Room” (2015) no fue suficiente, llega su hermano de la vida real, “The Wolfpack”, el premiado documental de Crystal Mosela.

Los seis hermanos Angulo, han estado en cautiverio en un apartamento del piso 16 en el Lower East Side de Manhattan durante 15 años por su padre Oscar, salvo por algunas salidas supervisadas, “Un año en particular nunca salimos en absoluto”, dice uno de los hermanos, mirando por la ventana, calle abajo.

Mosela capta los detalles cotidianos de la disfunción familiar con la intimidad que los hermanos Angulo y las películas familiares en VHS le brindan para completar el panorama. La cámara se mete en cada rincón de la casa con discreción.

Al ser entrevistado, Oscar se refiere al mundo exterior como “una cárcel”, mientras que, irónicamente, sus hijos describen su infancia de la misma manera.

Oscar también fue el responsable de proporcionar a sus hijos con 5.000 películas en VHS y DVD, y sin darse cuenta, darles las llaves para liberar su creatividad. Lo que sigue es la realidad y la fantasía mezclándose de manera desesperada. Dentro de las paredes claustrofóbicas que parecen comprimir a la familia, los hermanos encuentran lugar para recrean mundos cinematográficos (desde Tarantino a Wes Craven) como una válvula de escape para la auto-expresión: una rebelión simbólica, sin escape. 

Pero un día, uno de los hermanos, escapa para dar un paseo con una máscara de Michael Myers de Halloween, no como un símbolo estético, sino para que si se cruzaba con su padre, este no lo reconozca.

Tal vez la mayor sorpresa es la forma que estos muchachitos resultaron. Son educados, sinceros, articulados, y absolutamente conscientes que sus vidas han sido moldeadas por esta experiencia, no arruinadas.

Es importante juzgar “The Wolfpack” por lo que se ve en pantalla, a pesar de que es irresistible preguntarse lo que ocurrió antes de que llegara la realizadora, lo que ocurrió cuando la cámara estaba apagada, y lo que ocurre ahora que la película está en todos los mercados del mundo.

“Si no tuviera películas, mi vida sería muy aburrida”, dice otro de los hermanos. Como cuando decimos “era como una película” al enfrentarnos con algo abrumador o inusual, los hermanos Angulo formaron una burbuja donde pese a estar aislados aprendieron acerca del mundo real a través de las películas de Hollywood, que distorsionan, idealizan y someten la realidad con fines comerciales pero que también pueden disparar la imaginación hacia lugares de libertad y en el proceso, salvar vidas. –Fer Casals

8 de 10

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