Hablamos con Rocke Oviedo, artista plástico y director de cine, que pronto estrena su ópera prima “Cuarto Oscuro” una película sobre la banda “Humano Querido”, que rescata su historia y su música en clave experimental, lisérgica y definitivamente rockera. Rocke nos cuenta cómo nació el proyecto y los desafíos de hacer arte independiente. El 23 de mayo se proyectará con entrada gratuita en el Auditorio Leonardo Favio de Lanús. Reseña aquí
¿Cómo y cuándo nace la idea de hacer esta película?
La película llevó cuatro años en realizarse, de trabajo constante (y sonante). Aproximadamente en el año 2020, antes de la pandemia, empecé a trabajar para la banda en un videoclip que sería el corte de difusión del EP “Cuarto oscuro”. Nos gusto el resultado y seguimos haciendo videoclips de los otros temas que componen el disco. Yo estaba experimentando con la animación y pasaba horas, días, semanas, meses con cada tema. Cuando tuvimos los cinco temas del EP terminado, decidimos hacer una película agregándole separadores entre tema y tema. La idea era generar una película musical tipo Yellow Submarine pero con actuaciones, contando pequeñas historias surrealistas de cada uno de los integrantes de la banda.
¿Cómo fue el proceso de escritura y de ordenar todo lo que querían contar?
El EP “Cuarto oscuro” ya estaba editado y publicado, así que el orden de las canciones ya estaba decidido. Las escenas intermedias deberían tener un relato que le diera una coherencia legible a la cosa. Aunque el relato es bastante surrealista y psicodélico, la historia tiene un claro hilo conductor. Se plantea un conflicto, hay un desarrollo y finalmente una conclusión.
En la construcción de la película hay un relato aparente y algunos relatos implícitos que se sugieren de manera simbólica.
Las letras de Scarone ya de por sí tienen una impronta y una temática puntual, pero se buscó que desde lo visual el relato no fuera textual o redundante, para dar lugar a diferentes interpretaciones, que es lo que enriquece a una obra.
Los guiones tienen la intención de facilitar el recorrido de la historia, y aunque siempre tuve el poder de decidir que iba y que no, cada escena es una realización colaborativa, donde los protagonistas participaron de la puesta en escena y de la interpretación del guion. Los camarógrafos Merlín Santarelli y Lucho Aguilera ayudaron, y en algunos momentos, hasta decidieron la resolución de alguna escena. Hay algunos hallazgos brillantes que no hubieran sido posibles sin su experimentada pericia.
¿Cuál era tu relación con la banda antes de empezar el proyecto? ¿Qué te llevó a querer contar esta historia?
No los conocía personalmente, pero siempre iba a verlos tocar. Alguna vez expuse una serie de pinturas en el mismo lugar donde ellos dieron un recital… Cruzamos algunas palabras. Siempre me gustó su propuesta estética, esa especie de elegancia marginal con la que parecían reírse en la cara de la desgracia. Tuve el gusto de conocerlos personalmente durante la realización de la película, especialmente a “Resorte” Scarone y a Tomás Giordano, los ideólogos de la banda y protagonistas de la película… Son unos personajes muy encantadores. Yo los retraté como una especie de héroes trágicos, o antihéroes, unos auténticos Dandys del conurbano.
Los muchachos forman parte de una pléyade de artistas, escritores, actores e intelectuales inquietos que tiene su base de operaciones en la zona de Lanús, Valentín Alsina. En esa comunidad hay productores, organizadores, salas de ensayo, programas de radio, centros culturales… Es un colectivo mágico de gente con ganas de decir cosas importantes y acompañar a quien quiera hacer cosas. Para mí es un gran privilegio haberlos conocido.
En la película aparecen figuras como Pipo Cipolatti, Eduardo de la Puente y Gabriel Mariotto. ¿Cómo fue el acercamiento con ellos y qué les generó el proyecto cuando se los propusiste?
Las personalidades que participan en la película no podrían ser más acertadas. Por supuesto que la intención al convocar a Eduardo de la Puente y Pipo Cipolatti fue, en un comienzo, darle algo de prestigio a nuestra película. Conocerlos también fue una experiencia gratificante, son personas muy generosas y carismáticas, con mucho oficio. En la trabajosa edición me pude dar cuenta de la magistral naturalidad con la que manejan los diálogos y los gestos. Como es mi primera película, no estoy acostumbrado a dirigir actores ni cámaras, cada escena era un desafío tortuoso y alienante, pero estos profesionales verdaderamente fueron una solución… Hasta Mariotto, que tengo entendido que nunca participó en una película, nos sorprendió con un histrionismo totalmente natural. Su participación es un hallazgo casi fortuito. Lo conocí durante una exposición de pinturas que hice en el “Palacio El Victorial”. Además de prestarse a actuar nos cedió gentilmente las instalaciones del lugar para filmar partes importantes de la película, que son de lo más logrado.
¿Hay alguna anécdota o momento particular del rodaje que recuerdes especialmente?
Siempre voy a recordar con especial alegría el desastroso intento de filmar una escena de bar en el Palacio El Victorial. Durante la tormenta de Santa Rosa citamos a los extras, al cámara, a los actores, a todo nuestro humilde pero numeroso equipo… Sin saber que en el lugar se desarrollaba una importante y concurrida conferencia política. Había muchísima gente y los organizadores del palacio nos pidieron esperar en el sótano (Hay que reconocer que algunos de nuestros extras parecían personajes salidos del inframundo…) Teníamos que ser discretos pero era como una reunión de amigos, había gente que insistía en prender cigarrillos y reírse a los gritos, no tardaron en aparecer botellas de vino y latas de cerveza… Hasta hubo alguien que llevó panqueques en un tupper y un dulce de leche para prepararlos (después me enteré que los panqueques eran alucinógenos) Mi mujer estalló en llanto mientras trataba de contener al equipo de extras, que comenzaba a deambular por el lugar…
Sabemos que hacer cine independiente no es fácil. ¿Cómo ves hoy la situación del arte, y en particular de la industria musical y audiovisual?
En general siempre soy pesimista. Nunca estoy conforme con los productos culturales de moda. Creo que tuve la suerte de pertenecer a una generación privilegiada que fue joven en los ochenta-noventas. Tengo la esperanza de que el desastre social y político en el que vivimos haga emerger una nueva generación crítica y creativa. La historia demuestra que las peores épocas de caos y conflicto son el terreno donde se producen maravillas literarias, musicales, plásticas. Autores y movimientos genuinamente revolucionarios y novedosos.
Como artista plástico, tu mirada visual es muy fuerte. ¿Cómo surgió la idea de trabajar con animaciones y qué lugar ocupan dentro del lenguaje de la película?
Mi formación es como artista plástico. No soy cineasta. Desde un principio me propuse hacer una película que podría tener un antecedente en la película musical “Allegro Non Troppo”, de Bruno Bozzetto (Italia, 1977), que es una especie de parodia de “Fantasía” de Disney (EE.UU, 1940). Piezas del repertorio clásico animadas por un artista plástico, con partes más cinematográficas hilvanando el relato… Aunque creo que el resultado es algo novedoso e inédito.
Hoy se habla mucho de inteligencia artificial en el cine y en la música. ¿Te genera curiosidad, entusiasmo o cierta preocupación?
Es una herramienta técnicamente muy accesible y práctica, pero que no aporta nada nuevo si no sirve como lo que es: una herramienta. Es como un robot que aprendió a leer y escribir, a componer imágenes y música imitando a los grandes artistas de los que se tengan archivos digitales disponibles. Es un imitador bastante preciso, pero no se puede esperar que escriba “Moby Dick” o haga una película de Tarkovsky, ni mucho menos. Creo que es bueno respondiendo preguntas y escribiendo algún cuento infantil.
Estéticamente me causa rechazo, las imágenes (y hasta los textos) generados con inteligencia artificial tienen esa pulcritud obsecuente de revista “Para Ti”, como si fuera todo igual… Como una estética de shoppings. No importa si el shopping es de Burzaco, Palermo o Katmandú, siempre es más o menos igual, desprovisto de personalidad (A mí me gusta decir que no tiene alma, pero los materialistas fingen no entender)
¿Cómo ves la escena musical hoy? ¿Sentís que el rock sigue teniendo un lugar fuerte?
Hay muchas producciones buenísimas que se pierden en el barullo de la mediocridad reinante. En estos tiempos parece que el individualismo y el culto al dinero son los grandes paradigmas dominantes. La facilidad técnica que aportan las herramientas tecnológicas al alcance de todos hacen posible que cualquiera con un poco de maña haga un disco. Es común ver autores que parecen tocar todos los instrumentos, escribir las canciones e interpretarlas. Editar, masterizar y publicar su propia obra, con un arte de tapa que hicieron ellos mismos con sus teléfonos. Hay producciones muy buenas hechas por una sola persona (creo que el flaco Spinetta tiene una serie de discos en los que tocó todos los instrumentos…) Pero en general podríamos decir que esta clase de cosas son bastante mediocres, o definitivamente malas, aunque el robot no se haya equivocado en una sola nota…
Muchas veces el cine termina rescatando historias que la propia historia oficial dejó de lado. ¿Sentís que esta película también funciona como un acto de memoria o de justicia con la banda?
Totalmente!! Es más, una de las intenciones principales de la película es dar a conocer y rescatar a la banda. Siempre me sorprendió que Humano Querido no tenga tanta repercusión, aunque es una banda que puede aspirar al gran público masivo por la impronta popular de sus composiciones y la experimentada capacidad de sus músicos. Aparte, como artistas, están muy en armonía con lo que pasa socialmente, con el contexto histórico…
Va a sonar pretencioso, pero desde el primer momento me propuse hacerlos famosos (con el concepto de fama espectacular que se tenía en los años 90´s), aunque me parece que ya es tarde para esas cosas…
¿Dónde se podrá ver la película? ¿Tendrá recorrido por salas, nuevos festivales o espacios del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales?
La película ya tuvo su recorrido por los festivales. Se pudo ver en el Festival de Cine Inusual de Buenos Aires, en el COLIFEE de Italia y en el 12 th Music Film festival, de California. En mayo va a tener su estreno comercial en el circuito del INCAA, en este momento estamos tramitando el papeleo…
El 23 de mayo vamos a proyectarla gratuitamente en el auditorio Leonardo Favio de Lanús. Vamos a invitar especialmente a todos los amigos y a compartir copetines con toda la gente que participó en esta aventura.
La gente que quiera verla de manera exclusiva en su casa, puede enviarme un mensaje privado a cualquiera de mis redes sociales y por el precio de un café estará colaborando con la promoción y distribución de la película…
¿Próximos proyectos?
Estoy buscando bandas que me gustan para proponerles la producción de videoclips. Mi gran sueño es hacer una ópera. Bueno, en realidad mi sueño sería participar de la creación de una super ópera super alucinante desde el relato visual y tal vez desde la composición escrita. Deberá ser una obra maestra. Y como todas las cosas grandes deberá reunir el esfuerzo y el conocimiento de personas expertas de varios lenguajes.
IG: Rocke Oviedo
IG: Humano Querido
