CHIN GU CONTAINERS: MEJOR NO HABLAR DE CIERTAS COSAS


Revista Meta cayó en la tentación de la ilegalidad y se adentró en uno de los containers situados en la Ciudad Cultural Konex para ver qué ocurre en su interior.


Por Gonzalo Ciampa
Fotografías de Gabriela Farfán Borda


La originalidad partió desde la promoción: el pasado lunes 7 Twitter generó revuelo a través del hashtag #KonexEnAlquiler. Todos se preguntaba qué estaba pasando con el espacio cultural emplazado a metros del shopping Abasto. Con el correr de las horas, se dio a conocer que una empresa de origen oriental (Chin Gu Containers) había alquilado una parte del inmenso predio para colocar allí dos containers, y que a su vez estos serían subalquilados para la realización de reuniones clandestinas. Todo manejado por la señorita Chin Gu.

El anzuelo (virtual, en este caso) tuvo su efecto deseado y el miércoles 9 Chin Gu Containers hizo su estreno en el Konex ofreciendo una experiencia interactiva. Esta modalidad de teatro inmersivo atrapa desde el inicio, y el público no es un simple espectador sino un particular partícipe de la obra, la cual se vale, en parte, de la picardía que éste puede otorgarle a la misma. Nadie puede acomodarse en su butaca para ver cómo transcurren las escenas. Primero, porque no hay butacas; y segundo, porque uno mismo es parte de la escena -y una parte muy importante-.

Desde el minuto cero, los presentes (los cómplices) podrán optar por entrar a uno de los dos containers allí depositados. Dos vivencias totalmente distintas forman parte de esta original producción: Club de fans y La paciente. Revista Meta presenció esta última y acompañó al licenciado Heredia en su lucha por salvar a Paula, una paciente que padece un trastorno de personalidad múltiple (TPM). Pero no se puede decir más nada, la complicidad es parte del juego y, en este caso, el periodismo necesita ser parte del mismo.

En las antípodas de lo convencional, la obra exhorta a jóvenes y adultos a vivir una experiencia distinta, atractiva y por demás interesante, con diversos microclimas que, por momentos, presentan tintes más arraigados a escenas cinematográficas que teatrales y diálogos y situaciones que, sin demasiadas analogías, bien pueden desprenderse de la realidad. Además, personificaciones bien logradas y ambientaciones peculiares logran que la pieza teatral sea tan efectiva como lo fue su promoción.

Un inicio singular y un final inesperado. Una obra muy recomendable.
Quienes deseen ser cómplices de esta experiencia, diríjanse a la Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3.131, CABA) y pregunten por la señorita Chin Gu.


Funciones de enero
Miércoles 16 (20 y 21.30 h.)
Viernes 18 (23 h)
Jueves 24 (20 y 21.30 h)
Viernes 25 (23 h)
Sábado 26 (23 h)

Autor entrada: Revista Meta

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