CINE: Crítica de «UNIDOS» (Onward)

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Por Marcelo Cafferata

Desde que Pixar irrumpió en el mercado allá por 1995 con “Toy Story”, los amantes del cine de animación tenemos una imborrable cantidad de recuerdos generados a través de sus casi 25 años de trayectoria, con más de veinte largometrajes y otros tantos cortos producidos por la compañía, con algunos momentos absolutamente inolvidables.

Abandonando, por suerte, la producción de secuelas que generalmente no le han sentado bien (sólo “Toy Story 4” está al nivel de una gran película, con “Los Increíbles 2” y “Buscando a Dory” como subproductos menores y la imperdonable “Cars 3” completamente innecesaria y carente de ideas) y así como lo habían hecho en 2017 con “Coco”, Pixar vuelve a construir una aventura original, que no solamente es un gran entretenimiento sino que también sabe apelar a las emociones con un mensaje orientado a recuperar el poder familiar, y lo hace sin caer en bajadas de línea o discursos edulcorados.

Llega entonces “UNIDOS”  que desde su título original (“Onward” que significaría “hacia adelante”) propone construir -con una mirada positiva y realista hacia el futuro, sanando algunos hechos del pasado- de una forma diferente, todo  aquello que está por venir.

Así tal como en “Wall-e”  se planteaba una mirada crítica a una sociedad completamente inundada por la tecnología, el consumismo y los valores materiales, el inicio de “UNIDOS” plantea, con el mismo humor chispeante e irónico, pero con mucha profundidad, cómo en nuestra sociedad hemos perdido completamente la magia y nuestras propias tradiciones, en manos de los avances tecnológicos que nos han cooptado y han logrado generar esta adicción esclavizante que nos mantiene atados a estos aparatos que forman parte indivisible de nuestra vida.

Dos elfos adolescentes, los hermanos Ian y Barley Lightfoot, cada uno a su manera, no logran encajar demasiado en los cánones y los estereotipos de esta sociedad distópica.

Ian es introvertido, tímido, estructurado, hasta podría decirse que cuenta con algunas limitaciones en su socialización. Por el contrario Barley, el hermano mayor, parece ser su perfecto opuesto complementario: se muestra extrovertido, más seguro de sí mismo,  verborrágico, un aventurero improvisado aunque algo atolondrado.

La madre de Ian, al cumplir 16 años, le entrega un mensaje de su padre, del que no tiene ningún recuerdo porque falleció cuando él era muy pequeño y mediante este hechizo podrán gozar de un día en su compañía. Pixar retoma de esta manera, el ansiado sueño de “quisiera aunque sea volver a verlo una vez más” que aparece inconscientemente cuando uno ha perdido a un ser querido para convertirlo en un camino de aventuras, con toques de road movie, mucho humor, con un ritmo veloz y divertido.   

Justamente para que el humor y la comedia se hagan presentes, algo del hechizo sale mal y solo logran traer a su padre de la cintura para abajo!

Tendrán que encontrar la forma de completar la magia antes de que se ponga el sol y obviamente para cumplir con su objetivo, deberán superar una enorme cantidad de obstáculos y emprender un viaje que será un punto de inflexión en sus vidas, por más de un motivo.

Es imposible intentar contar lo que sucede en “UNIDOS” en palabras, porque uno de los mayores logros que tiene es el impacto visual, las situaciones descabelladas y los diferentes giros que va dando la trama.

Tal como nos tiene acostumbrados Pixar en sus productos, en este caso también logra una detallada construcción en la composición de cada uno de los personajes, tanto de sus dos protagonistas como en una galería de secundarios y pequeñas participaciones en donde se evidencia el interés de generar en cada personaje, por pequeño que fuere, un rasgo distintivo y un sentido dentro de la trama.

A pesar de abordar diversos temas (que van desde el mundo interno de los adolescentes con esa sensación de “no encajar”, los sueños postergados, la autoconfianza y el poder dentro de uno mismo, y la nueva definición de los roles familiares para dejar atrás viejos arquetipos)  el trabajo minucioso del guion, va cumpliendo paso a paso desarrollando cada uno de ellos, teniendo siempre esa riqueza conceptual típica de los productos de este estudio, donde no solamente se destacan los rubros técnicos y la alta calidad de la animación, sino donde también se le da suma importancia a la construcción y el tratamiento de los personajes dentro un guion sumamente elaborado.

Al igual que en “Bichos” o “Zootopia” (de la factoría Disney), el director Dan Scanlon con un guion propio –escrito junto a Jason Headley-, crea un mundo conectado con lo mitológico y lo extraordinario y veremos entonces con total “normalidad” e incorporados a la trama: elfos, centauros, gnomos, sirenas, cíclopes, dragones, monstruos, hadas y pegasos que nos permiten viajar casi por dos horas, en un entorno por fuera de todo lo conocido.

Es interesante marcar como permanentemente aparecen dos temáticas, que además son recurrentes en la filmografía del estudio: en primer lugar, la búsqueda de la genealogía, esa historia que forma parte del alma  familiar y que constituye nuestra propia identidad –algo similar a lo que aparecía en la tierna “Un gran dinosaurio”-y por el otro, con gran preponderancia, revalorizar la figura del padre que ha sido muchas veces olvidada en las películas de animación, sobre todo en los clásicos de Disney en donde esta figura estaba prácticamente ausente.

Tal como sucede en “Buscando a Nemo”, la recuperación de ese vínculo filial es parte de esta gran aventura que emprenden estos hermanos que, a través de esta búsqueda en común, logran también descubrirse y reconocerse (como también sucedía en “Ratatouille” con Remy y Emile, dos claros opuestos que se atraen).

UNIDOS” logra combinar exactamente la dosis de aventura y comedia, con momentos de humor chispeante y como deleite adicional, esconde una enorme cantidad de guiños y referencias cinéfilas, a los propios productos de animación y sobre todo al cine de los ochenta, algunas de ellas más obvias como “Fin de semana de locura – Weekend at Barney’s” o “Los cazadores del arca perdida” y otras más sutiles que se encuentran entremezcladas con los personajes.

Lo que hace de este nuevo filme de Pixar un gran producto, es que no se queda solamente en el entretenimiento sino que logra un profundo planteo, de una enorme emotividad y en los momentos finales logra conmover sin golpes bajos sino con un mensaje sensible, humano, sin artificios pretenciosos eligiendo lo simple y lo más genuino.  

Quienes puedan disfrutar de las voces originales, hay grandes trabajos de Julia Louis-Dreyfus, Octavia Spencer, Mel Rodriguez –de gran trayectoria televisiva- y los protagónicos de Tom Holland como Ian y Chris Pratt como Barley. Una aventura para dejarse llevar a ese mundo de magia y misticismo, volver a ser niños por un rato en la butaca y conmoverse como adultos cuando Pixar sepa tocar nuestras fibras más íntimas poniendo en imágenes ese sueño que toos algunas vez hemos tenido: ¿Qué pasaría si sólo por un rato, volvieras a ver a esa persona que tanto extrañás y que frecuentemente aparece en tus recuerdos?”.

9 de 10

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