HELLOWEEN en el Luna Park: Calabazas Unidas.

Con una alineación estelar que incluye a la mayoría de los miembros más emblemáticos de la historia de la banda, Helloween hizo temblar el Luna Park con un setlist de grandes éxitos, acompañados porArch-Enemy y Kreator, otros dos importantes exponentes del género.

Crónica de Nicolás Gath
Fotografías de Ariel Pascolat


Helloween es una familia. Esto es evidente desde el momento en el que cae la cortina y al grito de “Masquerade, Masquerade!”, los vocalistas Michael Kiske y Andy Deris se adueñan del escenario sin que uno le quite protagonismo al otro, acompañados por un ensamble de músicos que se niega a que el paso del tiempo se haga evidente en su desempeño. “Halloween”, tema insignia de Keeper of the Seven Keys Part I, es el elegido para abrir el show y la declaración es simple pero certera: no hay preámbulos, esta es una noche en la que solo hay lugar para lo más destacado y este es solo el inicio de lo que será un emotivo viaje a lo largo de toda la historia del conjunto de las calabazas.

Para una banda que pasó por tantas formaciones con estilos tan distintos a lo largo de los años, lograr sintetizar sobre el escenario una identidad que resuma todo su trayecto debería ser sin dudas una tarea titánica. En el caso de Helloween, parece suceder con tal facilidad, que da la impresión de que esta gira, que reúne a sus integrantes más representativos, siempre fue el objetivo final. Deris y Kiske comparten el escenario el tiempo justo y se van pasando la posta de un tema a otro en lo que funciona como un diálogo frenético entre las dos eras más distintivas del grupo. En “Dr. Stein” ambos nos sacuden con ese riff que no te permite quedarte dos segundos en el mismo lugar e inmediatamente Deris deja que su compañero tome el protagonismo con una electrizante “March of Time” que indudablemente le erizó la piel a más de uno. “Are You Metal?” es la elegida para que Deris retome el control en diálogo cómplice con el público y “Perfect Gentleman” le da la oportunidad ideal para destilar todo su carisma y terminar de dejar en claro que este no es un show de una sola estrella. Y es que nos falta hablar de una muy importante.

Kai Hansen, la voz original de Helloween, también es parte de esta fiesta y no piensa perderse la oportunidad de brillar. En un medley que incluye “Starlight”, “Ride The Sky” y “Judas”, Hansen nos lleva a los inicios de la banda, en una seguidilla de hits que hacen gala de la velocidad cruda y despiadada de aquellos primeros éxitos de los oriundos de Hamburgo. En el momento justo, Kiske vuelve al escenario para pedir que encendamos los teléfonos y así darnos la única balada de la noche, la sentida y siempre emotiva “A Tale That Wasn’t Right”. Como si el cocktail de emociones no estuviese completo, Dani Löble nos ofrece un devastador solo de batería que se corona con una grabación del legendario y tristemente fallecido Ingo Schwichtenberg.

“Power” y “How Many Tears” nos traen de vuelta a la cabalgata y los himnos metaleros “Eagle Fly Free” y “Future World” van redondeando un espectáculo completísimo de una producción magistral que no escatimó en recursos visuales e interactivos, con una pantalla gigante que durante todo el recital nos ofreció las curiosas aventuras de dos calabazas que hicieron las veces de guías por este tour histórico. Con el advenimiento hacia el público de una lluvia de globos enormes lookeados como calabazas llega el gran final con el explosivo “I Want Out”, que hace que tanto banda como audiencia dejen lo último que les queda de aliento y energía en un grito a la libertad.

Sería injusto finalizar esta crónica sin mencionar el acompañamiento acústico de los locales Ariadna Project, que fueron quienes abrieron la jornada musical con un show sólido ejecutado con sentimiento y notable comodidad en el escenario, y los internacionales Kreator y Arch-Enemy, ambos con un despliegue de energía brutal que no le dio tregua a la audiencia. Kreator hizo saltar al público argentino con éxitos como Violent Revolution y Enemy of God y la voz letal de Alissa White-Gluz sacudió cabezas con temas clave de Arch-Enemy como The Eagle Flies Alone, War Eternal y Nemesis.

Helloween pasa por segundo año consecutivo por nuestro país y no da signos de fatiga. El Pumpkins United World Tour se siente como el tercer acto triunfal de una película que no querés que termine nunca, aquel en el que nuestros protagonistas finalmente sortearon todos los obstáculos que la trama les puso en el camino y de una vez por todas pueden brillar todos en conjunto y armonía, elevándose los unos a los otros, y a nosotros en consecuencia. La familia está unida y solo podemos dar gracias. Larga vida a las calabazas.


Autor entrada: Revista Meta

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