MALOSETTI Y EL BAJO COMO EXTENSIÓN DE SU PROPIO CUERPO

Por Maximiliano Curcio

Luego de una serie de shows en el circuito under de Buenos Aires, el músico Javier Malosetti regresó a ‘El Teatro Bar’ de la ciudad de La Plata, como habitualmente lo hace cada año, para presentar su nueva banda “Javier Malosetti y La Colonia”, un cuarteto de jazz en donde el hijo del recordado pionero del género Walter Malosetti apuesta por la integración de ritmos.

Dándole un paréntesis a su habitual agrupación “Malosetti 4tet”, el virtuoso Javier Malosetti, ha incursionado por diversos proyectos en los últimos años, como la reciente aventura que lo tiene como baterista invitado de la banda “Genetics”. En la ciudad de La Plata también presentó hace dos temporadas su espectáculo junto a la actriz y cantante Inés Estévez, con quién reversionó clásicos del jazz en inglés y francés. Luego de aquella grata incursión, el presente lo encuentra encarando su enésimo proyecto musical, acompañado de los talentosos y multinstrumentalistas Milton Amadeo (brillante en sus labores de voz y teclados), Ezequiel Cantero (destacado estandarte en la guitarra) y Tomás Sainz (el pulso de la banda al mando de la batería).

Un dotado de para integrar diversos ritmos sonoros, Malosetti atraviesa un brillante período en su carrera: inquieto y en continuo movimiento, se pone al frente de este nuevo desafío profesional. Acompañado de su inseparable bajo y entregando una consecución de solos inolvidables, que va desgranando con absoluta compenetración y plenitud, el músico lidera una banda que suena potente, ensamblada y relajada a lo largo de todo el show ejecutando -mayormente en clave jazzística- las complejas melodías y armonías que entregan canciones como OSTURA FURITA, CLEANING y KDS, tres temas estreno de adelanto que formarán parte de la nueva experiencia discográfica de ‘Malosetti y La Colonia’, aún sin fecha de lanzamiento.

Recordando varias etapas de su carrera y celebrando sus raíces musicales, desde el genial disco en vivo SPAGHETTI BOOGIE hasta esa gema de estudio titulada NIÑO, el show se permitió bienvenidos pasajes de homenaje en su desarrollo, que nutrieron aún más la propuesta. Así sonaron reversiones de la Jimi Hendrix Experience, BROADWAY BLUES (de Ornette Coleman), una bellísima interpretación vocal del tema ROBLE y el siempre sentido recuerdo de Javier para con nuestro amado Luis Alberto Spinetta: la mágica EXTIÉNDETE UNA VEZ MÁS (del disco “Los Ojos”, de Los Socios del Desierto) fue el punto más emocionante de la noche. Luego de los bises, el cierre llegaría con una potente interpretación del clásico de Manal AVENIDA RIVADAVIA, seguido de una cariñosa mención hacia el pionero trío musical.

El reconocimiento para con Luis es constante y, más allá del cariño, los une una trayectoria musical en común: Javier fue parte de su banda para los discos “Don Lucero” (1988), “Exactas”, vivo (1990) y “Pelusón of Milk” (1991), “Silver Sorgo” (2001), “Para los Árboles” (2003) y “Spinetta y las Bandas Eternas”, vivo (2009). Desde la partida del Flaco, Javier ha ocupado un destacado rol en recordar su obra en diversos homenajes que ha llevado a cabo. El último de ellos se tituló “El Marcapiel” y tuvo su última edición el pasado 23 de enero, en el Centro Cultural Konex, con motivo del ‘Día Nacional del Músico’, natalicio del prócer de nuestro rock.

Alternando ricos pasajes instrumentales y poniéndole voz a un puñado de canciones fundamentales de su trayectoria (de composición propia o tributando a sus mencionadas influencias), este nuevo viaje artístico de Malosetti resulta un heterogéneo fresco de todos los géneros musicales que nutrieron su exquisito paladar musical. Con el eclecticismo, la versatilidad y el buen humor que siempre lo caracteriza, el artista entregó la esencia de su singular talento, capaz de fusionar músicas de orígenes afroamericanos como el soul, el góspel, el jazz y el blues, para delinear un setlist repleto de melodías complejas y ritmos contagiosos.

A lo largo de casi dos horas de show, la comunión del público se notó en todo momento, aportando palmas a la música y retribuyendo activamente la propuesta desde el escenario. Un deleite para disfrutar con todos los sentidos en atenta y placentera escucha, entregándose a la bienvenida travesía.

Autor entrada: Revista Meta

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