Por Damián Aspeleiter

A veces ciertos productos artísticos se convierten en parte de la cultura popular al punto tal que, cualquier mínima referencia a esto, nos remite directamente a su fuente. Si vemos un televisor encenderse solo o una mujer con cabello cubriéndole el rostro saliendo de un pozo inmediatamente sabemos de que se trata, y sabemos lo que se aproxima. Ringu, tanto en su versión japonesa, dirigida por Hideo Nakata (Ringu, 1998) como en su remake americana dirigida por Gore Verbinski (The Ring, 2002) se convirtieron a principios del siglo XXI en franquicias que lograron extender su influencia a otros productos y dieron inicio a esa suerte de fiebre de remake de películas orientales que se extendió a lo largo de la primer década de este siglo.

La fiebre de la remake trajo grandes películas en versiones mediocres que solo le dieron al espectador occidental una puerta para entrar en contacto con grandes obras de terror oriental como por ejemplo Ju-on (2002) de Takashi Shimizu, película que sufrió la horrible remake The Grudge (2004), que como único atractivo tenía a Sarah Michelle Gellar, quien había llegado a la celebridad interpretando a Buffy Summer en la serie Buffy la caza Vampiro ( Buffy the Vampire slayer, 1997-2003) durante la década de los 90 como protagonista, The Grudge a pesar de ser dirigida por el propio Shimizu nació condenada al olvido. Es decir lo único bueno de la fiebre despertada por Ringu y Ju-on es que permitió que fanáticos del género de terror nacidos en occidente y acostumbrados a los códigos occidentales entraran en contacto con películas provenientes de oriente y sus códigos, lo cual fue toda una novedad.

Han pasado casi veinte años desde la llegada de la Ringu original y sus remakes, sin contar las secuelas, y a pesar de que su protagonista es aun una figura icónica, tal vez más por consumo irónico que por verdadero atractivo, ya no goza del respeto y los seguidores que supo tener a principios de siglo. Al parecer en todo el mundo es igual y la idea de reciclar ideas no se escapa a los productores japoneses, por lo cual este año tenemos a Sadako, con el director del original al frente. La cuestión es que en 2019 a alguien se la ocurrido que volver a poner a Hideo Nakata al frente de una nueva versión de su criatura sería una buena idea, lo cual a las claras no es así.

Luego de años de intentar recuperar la franquicia con diversos directores, que sucedieron a Nakata luego de la trilogía original esta hizo agua y se hundió con todas las versiones de Sadako en 3D que fueron directo a Streaming o bluray sin recibir buena aceptación del público hasta llegar al último manotazo de ahogados que fue enfrentar a Sadako Con Kayako, el fantasma protagonista de Ju-on. Otro fracaso que obligó a freezar la franquicia hasta que su creador viniera a rescatarla.

El capítulo final del aro llega condenada al fracaso ya que se nota la falta de frescura y de ideas nuevas. Nakata trata de contar una historia utilizando los recursos técnicos de esta época para modernizar la trama pero en definitiva termina siendo más de lo mismo pero sin contar con el aliciente del factor sorpresa.

La historia nos presenta a Mayu, una psicóloga que debe atender a una niña que no recuerda mucho de su pasado. Alrededor de la niña suceden cosas extrañas y no tardamos en darnos cuenta que un ente espectral está interesada en la niña. Por otro lado nos presentan a Kazuma, hermano de Mayu, quien es un youtuber que en búsqueda de recuperar popularidad se dedica a hacer exploración urbana en búsqueda de historias de terror. Kasuma captura un video aterrador al entrar a un edificio que sufrió un incendio que se cobro la vida de muchas personas metiéndose en un problema que de alguna manera se relaciona con la niña que es atendida por su hermana.

El Aro capítulo final, tiene como contras el hecho de que al parecer está hecha para fanáticos de la franquicia y de sus libros ya que evita dar explicaciones sobre la maldición de Sadako, lo cual si tomamos en cuenta que es una película que apunta a un público nuevo no se puede esperar una conexión con el material. Pero aun así el material creado para los conocedores de la franquicia no está contado de forma atractiva ya que tiene una narración lenta y monótona. Otra cuestión que tiene esta versión del Aro es que tiende a ser repetitiva y que copia viejas escenas y situaciones que ya han sido vistas antes, mas de lo mismo pero peor.

Termina siendo una película fallida que pretende recrear el impacto de la original, sin aportarle nada a la saga ya que hasta los conocedores de la franquicia se encontraran decepcionados.

2 de 10

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here