ESTRENO: Crítica de "JUMANJI: El siguiente nivel"

0
281

Por Damián Aspeleiter

En «Jumanji: El siguiente nivel» el director Jake Kazdan decidió ampliar la apuesta trayendo más personajes y proponiéndonos un escenario más diverso que va de la tundra a la selva y del bosque nevado al desierto, es decir, que parte de la idea de, que desde el cambio de hábitat, el espectador puede crearse la sensación de una aventura más grande y más divertida que la original, pero que en definitiva, no deja de ser más de los mismo.

La historia en la que se centra es en la clásica fábula del joven que no se siente feliz consigo mismo y decide volver al lugar aquel en donde se sintió feliz o mejor dicho en el lugar en donde pudo salir de su zona de confort y experimentar otras sensaciones básicamente lo que experimento fue sentirse por primera vez bien con su persona; en el caso de Spencer este lugar es un videojuego y más específicamente el cuerpo de Dwayne Johnson. El retorno de Spencer al juego lo enfrenta a nuevos peligros por lo cual necesitará de la ayuda de sus amigos quienes deciden ir a su rescate.

Lo inteligente del guión, escrito por Kazdan y Jeff Pinkner, es que juega con los personajes intercalando personalidades, dándoles a los actores de esta manera la capacidad de experimentar con su actuación, siendo en algunos casos, como el de Jack Black, muy efectivo y divertido y en otros como el de Akwafina, poco efectivo y falto de encanto; aún así la película logra que cada personaje sea interesante de por sí, más allá del actor o actriz que lo interpreta.

Otro punto a favor de esta secuela, es que a diferencia de la original, la trama no tiene como hilo conductor al Doctor Bravestone (interpretado por Johnson) sino que le da más importancia en cuanto al desarrollo y avance de la trama a Ruby Roundhouse (interpretado por Karen Gillan) quien al ser la más aventurera de los personajes, tomó el rol de guía de sus compañeros junto al personaje que interpreta Kevin Hart, el doctor Finbar.

Más allá de los aciertos en los juegos con los personajes, y los desaciertos en la elección de algunos actores, la historia sigue el mismo esquema que la original, es decir hay una joya en manos de unos villanos y los héroes deben recuperarla para restablecer el orden.

En un principio parece que los creadores de Jumanji pretenden jugarse a dar un mensaje sobre el crecimiento personal y el autoconocimiento, sumado a la aceptación de uno mismo. A su vez, el tiempo que juega con la reflexión sobre la vejez , es decir, la típica historia de autoayuda que utilizan las películas estadounidenses para establecer su estándar de vida como el correcto y adoctrinar a su público, pero a los pocos minutos, deciden dejar de lado esa postura existencial y reflexiva para introducirse en una historia de aventuras más vertiginosa y entretenida, o sea, lo que se espera de una película de este estilo.

Jumanji es un film que equilibra aciertos y errores, pero que a la hora de hacer un balance, tiene a los aciertos del lado ganador, ya que en la parte técnica, y en la utilización de la cámara como recurso narrativo, no se equivoca. Al mismo tiempo que el diseño de producción es más que correcto dándole un clima y un color diferente a cada escenario. A pesar de ser una película casi generada en su totalidad por efectos digitales, uno nunca pues de estar seguro de eso lo cual si uno compara con otras películas de este género le da una ventaja.

Jumanji es una película que nunca será amada por la comunidad intelectual o por los “cinéfilos de paladar negro”, pero que cumple con su cometido de forma más que efectiva.

7 de 10

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here