CINE: Crítica de «Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de una Harley Quinn)»

0
226

Por Damián Aspeleiter

En una ciudad que parece el patio trasero de la Gotham que hemos visto a lo largo de innumerables adaptaciones de Batman (este diseño de la ciudad, más realista, es una gran acierto de la película) Harley Quinn debe lidiar con las consecuencias de su ruptura con el Joker y comprender que no solo es vulnerable sentimentalmente, sino también ante una serie de innumerables enemigos recolectados a lo largo de los años en la banda de la risa. Para sobrevivir a esta persecución acepta un encargo del capo mafioso Roman Sionis (Máscara Negra), encargo que la llevará a asociarse y confrontar con un grupo de mujeres que por diferentes razones están enfrentadas a su ocasional jefe.

DC Comics luego de un año en el que volvió a equivocarse con la comedia para niños Shazam! (David F. Sandberg, 2019), la cual respetaba la esencia del personaje pero que a todas luces era aburrida y simplona. Y de casi dar en el clavo con la historia random de un psicópata cualquiera al que se le puso de nombre Joker (Todd Phillips, 2019), pero podría ser cualquier otro ya que muy poco se parece el personaje de la muy buena película de Phillips al enemigo del encapotado de Gotham; no nos engañemos, Joker no es la historia del príncipe del crimen, el titulo de la historia es a las claras un recurso utilizado por el director para conseguir financiación. DC en esta ocasión nos trae una película que de acuerdo a sus antecedentes, Escuadrón Suicida (David Ayer, 2017), no nos hacia esperar demasiado pero que al fin y al cabo si nos trajo algo de aire fresco. Las expectativas con Aves de Presa eran muy bajas, lo cual no significa que esta sea una gran película solo significa que en la comparación gana.

No voy a hacer un largo dossier sobre las similitudes entre los personajes adaptados por la directora Cathy Yan y los personajes provenientes del cómic ya que sería extenderse sobre algo que no tiene sentido, basta con decir que algunos son muy diferentes al comic pero que estas diferencias están (bien) puestas en función de que la película apunta al publico que no es habitué de las historietas y solo siente interés por sus versiones cinematográficas.

En Aves de Presa la directora decide contarnos la forma en que Harley Quinn logra superar la ruptura con su pudin y reconstruir su identidad, la cual fue dejada de lado a partir de soportar el sometimiento que ejerció su ex novio sobre ella para satisfacer sus necesidades.

Es cierto, en un principio nos habla de las consecuencias de mantener una relación tóxica que lleva a la destrucción del individuo, a tal punto que no se reconoce a sí misma. Harley, al separarse, sufre las terribles consecuencias de ser una persona que solo tiene entidad a partir de su pareja, es decir la directora pretende presentarnos una historia de deconstrucción y redención. Los primeros minutos de la película avanzan por esta temática de manera bastante cómoda con ciertos toques de comedia negra que recuerdan a Deadpool (2016, Tim Miller) por estilo y forma de narración.

La segunda parte de la película aborda una temática de comedia de acción en la cual la heroína debe realizar un trabajo que le permitirá tener seguridad y saldar cuentas con todos los enemigos que se fue creando cuando estaba en pareja con el Joker.

Lo acertado del guión de Christina Hodson que elige contar la historia de forma errática, avanzando y retrocediendo en el relato, lo cual nos crea la idea de estar en la cabeza de un loco que va agregando y sacando información a lo que cuenta todo el tiempo, esta forma de narrar le da dinamismo a la historia y en teoría debería evitar la caída de la trama, la cual efectivamente se cae cuando el recurso se vuelve repetitivo y aburrido. Existe una intención de crear un clima de comedia pero lo cierto es que las situaciones creadas para hacer reír no hacen reír ya que se notan forzadas.

Visualmente la película está sobrecargada de colores que en un momento resultan exasperantes y hacen perder el interés en la trama, la cual no es muy compleja pero esta llena de diálogos que se pierden entre tanto fluo y tanto ruido estridente. La música tiene una presencia constante por momentos aturde sin ningún sentido, solo en los minutos finales el mix utilizado para darle clima a las escenas de lucha logran acompañar sin molestar. Cuando la película se convierte en una historia de acción se puebla de escenas de pelea que son torpes y sin sentido no por la violencia de estas sino porque cualquiera que las observe con cierto detenimiento se da cuenta de que las coreografías consisten en Harley Quinn y sus compañeras pegándole a gente que no se defienden. A esta película se la ha llegado a comparar con John Wick (2014, Chad Stahelski, David Leitch) pero existe un error en esa comparación y este tiene que ver con un hecho que se da en la acción de esa película y es que Wick se enfrentaba a profesionales igual de entrenados que él.

El recurso utilizado, de Harley y compañía golpeando gente que no se defiende resulta grotesco y anacrónico desde Identidad Desconocida (Bourne Identity, 2002, Doug Liman) en las versiones siglo XXI de 007, en John Wick e inclusive en Atomica (Atomic Blonde, 2017, David Leicht) o acercándonos un poco más al género de adaptación de cómics en Capitán América, Soldado de Invierno (Joe y Anthony Russo, 2014). El héroe se enfrenta enemigos que lo pueden lastimar y que al mostrarlo vulnerable genera tensión en el espectador. En ese sentido Aves de Presa no ofrece nada nuevo y hace que la falta de vulnerabilidad de las protagonistas impida generar ningún tipo de empatía y que se las vea más como un cartoon, sobre todo porque la invulnerabilidad viene de lo torpe de sus contrincantes -que ni siquiera atinan a defenderse- que a alguna característica de los personajes.

En cuanto a la construcción de los personajes Aves de Presa es hueca ya que todos los secundarios funcionan en torno al personaje de Margot Robbie y carecen de un interés extra, por más que se intentan hacer torpes presentaciones y generar un drama en torno a ellos, son tan carentes de profundidad que el título en plural parece estar de más. Es una película sobre Harley y solo ella importa, el resto es solo un accesorio inclusive el personaje de Cassandra Cain que es una suerte de MacGuffin que se vincula con todas las coprotagonistas no tiene nada que ofrecer como personaje en sí. El villano tiene motivaciones que podrían considerarse válidas pero su forma de comportarse, tan caprichoso, tan torpe, hacen pensar que no es ningún problema para las heroínas.

Aves de presa es una película de acción y comedia bien construida con aciertos en su forma de narrar y flaquezas al construir a los personajes y la historia pero esas flaquezas no la convierten en una mala película ya que a pesar de ellas es un buen entretenimiento al cual no se le puede pedir más y que al cumplir con este ítem deja un saldo positivo al espectador.

6 de 10

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here